Culmina el Diplomado en Salud Pública primera generación
En las instalaciones del Hotel Araiza Inn de esta ciudad se
realizó del 18 al 22 de septiembre el sexto curso del Diplomado en
Salud Pública, una actividad docente que desde 2005 fue organizada y
conducida por la Universidad de Arizona y El Colegio de Sonora, a
través –respectivamente- del Mel and Enid Zuckerman College of
Public Health y el Programa de Salud y Sociedad de
El Colegio de Sonora, gracias al apoyo del programa TIES de la
United States Agency for International Development
(USAID). Concebido como una estrategia binacional para la
capacitación de recursos humanos en ambos estados vecinos, el
Diplomado fue dirigido a personal operativo de las instituciones de
salud y de organismos no gubernamentales, alcanzando su impacto en
los seis cursos llevados a cabo a 52 personas de Sonora y
Arizona.
“Diseño de Investigación e intervenciones en salud pública” fue
el título de este último modulo, que contó con la participación de
33 estudiantes y siete profesores, procedentes de
Sonora y Arizona. El objetivo en esta ocasión consistió en
introducir a los alumnos en el diseño, la conducción y la evaluación
de investigaciones e intervenciones en salud pública, y
como eje la elaboración progresiva de un protocolo de
investigación-acción trabajado por equipos. Para ello, el
programa incluyó conferencias y talleres sobre temas como
metodologías participativas (a cargo de Samantha Sabo), diseño de
intervenciones (Eva Moncada), ejemplos de investigación-acción en
salud pública (Jo Jean Elenes), elaboración de objetivos (Elsa
Cornejo), modelo socioecológico y diseño de encuestas (Gerardo
Álvarez), elaboración de presupuesto (Doug Taren), proceso de
investigación en salud y metodología cualitativa (Armando Haro),
entre otros. El curso de 40 horas implicó el
desarrollo de habilidades de selección, redacción, exposición y
reflexión, para alumnos y docentes, y los productos
fueron proyectos sobre empoderamiento y saberes corporales
respecto al Papanicolau en Hermosillo, mortalidad de migrantes en
Sonora-Arizona, acceso y uso de servicios de salud en la tercera
edad en Nogales, adhesión a tratamiento antifímico en pacientes con
tuberculosis en San Luis Río Colorado, prácticas de riesgo en
mujeres con VPH en la capital sonorense e impacto de las
ladrilleras en problemas respiratorios de preescolares en el norte
de Hermosillo.
El último día los alumnos presentaron los seis protocolos de
investigación elaborados, y recibieron la noticia de que
el TIES apoyará con un presupuesto “semilla” la primera etapa para
el desarrollo de estos proyectos. Al finalizar la jornada se llevó a
cabo una ceremonia de clausura, que inició con un
performance del grupo Intempo (alumnos de teatro y
danza de la UNISON), para continuar con un mensaje de
agradecimiento a las instituciones que apoyaron el Diplomado de
parte de Samantha Sabo y Jesús Armando Haro, más las
intervenciones de Jill de Zapien y Doug Taren, así
como de Eva Moncada en representación de Guillermo Valencia.
Finalmente, Catalina A. Denman, rectora del COLSON, realizó una
recensión biográfica e histórica sobre el surgimiento del Diplomado
y Blanca Esthela Lara, coordinadora general académica de nuestra
institución, habló del interés de El Colegio por favorecer la
vinculación con el entorno social. Gerardo Álvarez, epidemiólogo de
la Secretaría de Salud Pública y profesor del curso, fungió como
maestro de ceremonias en el acto de entrega de los diplomas de grado
a los 31 alumnos que cumplieron con más de
los 100 créditos requeridos. Se contó con la presencia del
doctor Gonzalo Robles Monteverde, actual Presidente del Colegio de
Profesionales en Salud Pública de Sonora, quien dirigió también unas
palabras al auditorio.
El pianista Omar Salazar amenizó la recepción de
la graduación y Verónica Larios, quien estuvo a cargo de la
logística y administración de los cursos, ofreció una sesión
fotográfica de recuerdos del Diplomado.
Tijuana, la tercera nación
Tijuana, la tercera nación (Santillana, 2005), se
presentó el pasado 20 de septiembre en el Auditorio del Centro
INAH-Sonora (antigua penitenciaría). Los comentarios estuvieron a
cargo de los maestros Leopoldo Santos Murrieta de El Colegio de
Sonora y de Joel Montoya de la Universidad de Sonora, y como
moderadora, Inés Martínez de Castro.
"La ciudad de Tijuana es una historia de éxito de la integración
de los emigrantes en su paso hacia Estados Unidos, una escuela
contra el odio, una lección de dignidad nacional porque es capaz de
hablar de tú a tú con el otro lado, en condiciones de igualdad y sin
perder su esencia mexicana, además es solidaria con cualquiera que
pase por su territorio".
Así ve Antonio Navalón Sánchez a la ciudad-frontera con mayor
movimiento del mundo, allí ocurren más de 92 millones de cruces
legales al año, aunque también el principal paso de indocumentados
mexicanos hacia Estados Unidos: una de cada tres personas que llegan
a Tijuana va en tránsito hacia el país vecino.
En abril de 2004, a iniciativa de este empresario, representante
en México del grupo español PRISA, se lanzó un proyecto
multicultural para mostrar, a través de las artes plásticas, el
cine, la literatura y la música, la vitalidad creativa en la
frontera entre México y Estados Unidos.
Así nació Tijuana. La tercera nación, al cabo de dos
años y en el contexto de una intensa discusión legislativa y en la
sociedad para aprobar una ley "ha demostrado que la migración
es un tema clave para entender el siglo XXI".
Memoria impresa editada por el grupo Santillana, con apoyo del
Conaculta y El País, entre otras instituciones, este
programa demuestra, además, cómo todos los valores humanos que
ha generado el fenómeno migratorio en Tijuana, muchas veces opacados
por la nota roja o la coyuntura, deberían ser puestos de manifiesto
en su máxima expresión.
TRAVESÍAS FRAGMENTADAS
¿Hay violencia de género en Sonora?
Ma. del Carmen Castro Vásquez*
Sí. Se dice que hay violencia de género contra las mujeres cuando
la agresión en forma de amenazas, lesiones o daños se basa en su
posición de subordinación, discriminación, desvalorización,
marginación o explotación, en un entorno sociocultural y económico
donde lo femenino vale menos que lo masculino. La violencia de
género es un problema complejo, agravado por la indolencia de las
instituciones públicas, por la insensibilidad social, por lagunas y
ausencias en las normas jurídicas, la falta de profesionalización
del personal de las instancias encargadas de atender las
demandas o los problemas de salud generados por los eventos
violentos, por la falta de información entre las mujeres sobre sus
derechos y la falta de acciones afirmativas que las apoyen en estas
situaciones.
En el 2003, se llevaron a cabo la Encuesta Nacional sobre
Violencia contra las Mujeres y la Encuesta Nacional sobre
la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, las cuales
registraron que alrededor de la mitad de las mujeres sonorenses
encuestadas expresaron haber sufrido violencia de su pareja
alguna vez en su vida. Fue un escándalo a nivel estatal.
Durante las últimas dos décadas, se han presentado importantes
cambios que reconocen que la violencia de género es un problema que
genera consecuencias que van en detrimento de los derechos humanos y
la salud de las mujeres y niñas y del bienestar de todo el país; se
ha visibilizado el problema y se le ha puesto en la mesa de
discusión entre instituciones, actores sociales e instancias
legislativas, punto de avance que ha permitido además plantear
acciones particulares. México, como signatario de acuerdos
internacionales, ha debido traducir dichos acuerdos frente a la
demanda social y política de numerosas organizaciones de la sociedad
civil que trabajan en contra de la violencia de género.
Entre estos avances se pueden mencionar políticas públicas a
nivel nacional incorporadas al Plan Nacional de Desarrollo,
Proequidad, en el de educación, salud y desarrollo social; cabe
mencionar otros más concretos como el Programa Nacional contra la
Violencia Intrafamiliar, Programa Nacional por una Vida sin
Violencia y la Norma Oficial sobre Violencia Intrafamiliar, todos
planteados e implementados desde finales de los 90 y principios del
2000 y la más reciente, la Ley General de Acceso de las Mujeres a
una vida Libre de Violencia (2006). A nivel estatal hay que recordar
que en 1999 se aprobó la Ley de Prevención y Atención de la
Violencia Intrafamiliar, a la que se le han hecho modificaciones
importantes en dos ocasiones y un Consejo Estatal para la Prevención
y Atención de la Violencia Intrafamiliar (CEPAVI), conformado por
representantes de instituciones públicas y se formó el Instituto
Sonorense de la Mujer, que debe implementar acciones de prevención y
atención a la violencia y seguimiento del problema.
Todo esto para preguntarnos, ¿dónde están los mayores
obstáculos para abatir los índices de violencia? ¿cuáles
serían las medidas más adecuadas para disminuir este problema? Se
podría iniciar atendiendo lo que dos estudios recientes (Cámara de
Diputados 2006, Congreso del Estado de Sonora, 2006) ha
constatado y se señaló al principio: las serias limitaciones y
omisiones identificadas en las instancias gubernamentales encargadas
de atender la violencia, lo que hace urgente trabajar en la
sensibilización y capacitación de los prestadores de servicios,
proveyéndoles de mayores recursos, en la implementación de acciones
afirmativas en la población femenina, que le permita prevenir o
denunciar la violencia de la que es objeto, seguir afinando los
instrumentos legales y ponerlos al alcance de las afectadas. Dada la
complejidad del problema, medidas simples y directas podrían ir
desentrañando su solución.
*Profesora-investigadora del Programa Salud y Sociedad
de El Colegio de Sonora, ccastro@colson.edu.mx
FUERA DE RUTA
Disensos de otros tiempos
Zulema Trejo Contreras*
El conflicto pos electoral que vive el país es un buen incentivo
para la reflexión. Todos hemos sido testigos a través de los medios
de comunicación de las acciones de protesta que realizadas por la
izquierda mexicana: plantones en el zócalo, a las afueras del
Tribunal electoral, en las cercanías del Congreso y las principales
arterias de la ciudad de México. Esta serie de acontecimientos me ha
llevado a comparar, inevitablemente, la convulsa década de 1850 con
lo que estamos viviendo actualmente. En aquellos años los
pronunciamientos, es decir, el desconocimiento del gobierno y las
instituciones por parte de algún grupo opositor, y los
levantamientos, movimientos armados que respaldaban un
pronunciamiento, estaban a la orden del día. Afortunadamente no
vivimos en estos momentos un levantamiento, pero sí hemos escuchado
los pronunciamientos de Andrés Manuel López Obrador, en los cuales
desconoce al presidente electo y a las instituciones mexicanas; la
historia de nuestro país demuestra que ni una ni otra cosa son
inéditos, de igual manera indica que ambos hechos nunca han sido
beneficiosos para México.
Tampoco es una gran novedad el hecho de ver la sede de un
Congreso cercada por fuerzas armadas gubernamentales. Esta situación
se ha visto ya anteriormente en el país, para no ir muy lejos
tenemos el caso de Sonora. A principios de la década de 1850, la
entidad vivió un conflicto grave, producto del enfrentamiento del
gobernador José de Aguilar con la Legislatura estatal. En el
transcurso de aquel trance, el Ejecutivo sonorense ordenó que la
cede del Congreso estatal fuera rodeada por guardias nacionales, que
eran las tropas estatales al mando del gobernador, en esa ocasión el
motivo esgrimido para tal medida fue garantizar la seguridad de los
diputados.
En aquella época no hubo protestas por parte de la ciudadanía
pero sí de los legisladores, que se negaron a sesionar en tanto el
Ejecutivo no retirara a la Guardia Nacional de la sede legislativa.
Dado que ni gobernador ni diputados cedían en sus posiciones, el
conflicto se alargó y Sonora, se quedó varias semanas sin
Legislativo, situación inédita en aquellos años, ya que el Congreso
se disolvió por falta de garantías para llevar a cabo sus trabajos.
Finalmente, el problema se resolvió dentro de los cauces
institucionales, aunque no sin que mediara la expulsión de tres
diputados, entre ellos el presidente del Congreso.
Traer a colación estos acontecimientos pudiera dar la impresión
de que la historia es maestra de vida o cíclica, pero no es
lo uno ni lo otro. Lo que debe verse en las similitudes existentes
entre lo que actualmente vivimos, y lo que presenciaron nuestros
paisanos de la centuria antepasada, es que ante situaciones muy
parecidas como la poca confianza en las instituciones, el
enfrentamiento entre los ámbitos de gobierno, por mencionar algunas,
las reacciones de la clase política son muy parecidas. Naturalmente,
cada forma de responder a los conflictos desatados por la vida
política tiene sus diferencias, dadas por las circunstancias que
rodean a los acontecimientos. Los sucesos actuales no son los de
antaño, ni los protagonistas de hoy los de antes, pero la esperanza
de que el conflicto pos electoral que vive el país pueda resolverse
dentro del marco institucional es la misma, sin duda, que vivía en
los sonorenses de antaño cada vez que expresaban su deseo de que las
contiendas civiles llegaran a su fin. Profesora-investigadora del
Programa Historia Regional de El Colegio de Sonora, ztrejo@colson.edu.mx
El desacuerdo nacional
Álvaro Bracamonte Sierra*
Manuel Camacho ha estado en el centro de muchas decisiones
cruciales de la política y la economía nacionales. Recién egresado
de la Facultad de Economía de la UNAM se incorporó al Banco de
México a las órdenes de Leopoldo Solís el mítico economista
arquitecto del desarrollo estabilizador. Ahí fue observador
privilegiado del agotamiento del viejo modelo de crecimiento y del
surgimiento de uno distinto cuyo rasgo predominante residía en una
participación activa del Estado en la gestión del ciclo económico.
Es ahí donde Camacho ubica los primeros desacuerdos entre las élites
gobernantes mismos que se han extendido a casi todos los ámbitos de
la sociedad.
En la coyuntura actual, esas desaveniencias son tan profundas que
amenazan la unidad de los mexicanos. Anticipándolas, el ex regente
de la Ciudad de México escribió en el primer trimestre del año un
libro al que precisamente llamó El desacuerdo nacional; en
él plantea la necesidad de maximizar las bondades de la política
para evitar caer en una polarización de consecuencias irreversibles.
Lo que Manuel Camacho temía es lo que finalmente tenemos: una
sociedad enfrentada, dramáticamente polarizada y dividida.
Porque las reflexiones formuladas por el ex diputado son aún
válidas, expongo algunas de las principales. Camacho Solís dice que
“aunque las campañas se iban a concentrar en el tema de la economía,
al día siguiente de la elección -el 3 de julio- inevitablemente se
tendría que plantear el problema de la ingobernabilidad. ¿Qué se
puede resolver con un liderazgo político efectivo y que no se puede
resolver más que con un nuevo diseño institucional?
Conforme se acerca el día de la elección, -continúa- el tema
político ha vuelto a cobrar un papel central, sólo que con una
diferencia: Ya no tendremos que esperar al día siguiente para
definir cómo se va a construir una nueva mayoría legislativa.
En el curso de las campañas han aparecido tensiones que aceleran
el proceso político. A la gente le preocupa el futuro de la
economía. A los gobernantes les debe preocupar la formación de un
nuevo gobierno y la construcción de los respaldos sociales y
políticos necesarios para que se pueda gobernar y llevar a cabo los
ajustes indispensables para poder crecer, mejorar la seguridad y
sacar adelante las nuevas prioridades que exige la población. Pero
eso no es suficiente.
Hoy el problema principal es que la sociedad y la política ya se
polarizaron. Gane quien gane, el próximo Presidente tendrá un
problema adicional: deberá convencer a la parte de la sociedad que
no está conforme, o peor aún, que está temerosa o en pie de lucha,
de la necesidad de participación en un esfuerzo común, en una causa
común.
El desacuerdo nacional es el tema de fondo. En el horizonte se
prefigura una crisis que se debe evitar. Sin crecimiento, con una
política excluyente y cerrada, sin justicia imparcial, sin diálogo
verdadero, el país no llegará a su centenario, al 2010, sin una
conflagración mayor que, en las condiciones actuales de la sociedad
y el mundo, no resistiría.
Si no se abren las posibilidades de un cambio en el rumbo de la
economía, y si se persiste en dividir al país, el torrente de la
inconformidad terminará chocando con las barreras que encuentre.
Si queremos un acuerdo nacional debemos de ser capaces de
conducir un cambio verdadero; [se trata de crear una nueva y
verdadera república que deje a atrás la simulación y sea capaz] de
mejorar el sistema de impartición de justicia para que sea
confiable, independiente, transparente y más expedito; tratar el
problema social con sensibilidad social, humanista, como un asunto
de redistribución de poder y recursos que frene el abuso y la
arbitrariedad en contra de los excluidos, no como un problema de
número de pobres y ni siquiera de nuevos enfoques tecnocráticos de
la política social; reformar la política para que no quede atrapada
en un régimen de partidos que reproduzca el distanciamiento del
poder de los ciudadanos, la corrupción y la falta de
representatividad del antiguo régimen”.
Los puntos de vista de Camacho Solís llaman poderosamente la
atención debido a que se adelantó parcialmente a los hechos que
ahora a todos preocupan. Digo parcialmente porque sin duda la
realidad es más compleja que las previsiones del político.
El desacuerdo nacional imperante en estos dramáticos días parece
insuperable. Para sortearlo será indispensable la mayor generosidad
de todos los actores políticos. Veremos si están a la altura que les
impone esta dura página de la historia de México.
*Profesor-investigador del Programa de Estudios Económicos y
Demográficos de El Colegio de Sonora, abraca@colson.edu.mx
Iluminados
Álex Covarrubias Valdenebro*
El “Tuca” Ferreti es uno de tantos jugadores brasileños de futbol
que llegaron a México para quedarse. De carácter fuerte más bien
agrio, quienes saben de este deporte le recuerdan como un defensa
(antes) y un director técnico (de un tiempo a la fecha) enjundioso
de más que mediana categoría. Presto a pelar los dientes por el
éxito, sin llegar a ser (ni querer representar) nada extraordinario.
Pero quienes vivimos el deporte como choque de culturas, desarrollos
y realizaciones sociales le recordamos siempre por un gesto muy
único.
Cuando su equipo gana, el Tuca se niega a hablar con los medios.
Taimado e impasible, no acepta entrevistas. No articula palabras con
nada ni con nadie. Remite a hablar con sus jugadores y colegas. El
triunfo es de ellos –dice–. Que sus propietarios hablen de él. Pero
cuando su equipo sufre la derrota el Tuca cambia de actitud en un
giro de 180 grados. No acepta que entrevisten a sus jugadores y
colegas. Ruega y –si es preciso– pelea a mentadas abiertas porque no
los molesten. El responsable de la derrota soy yo –dice–. A mí
cuestiónenme y díganme lo que quieran –espeta desafiante a quien se
le ponga enfrente–. Sobra decir que en ese plan, el Tuca impone
respeto mientras conquista el cariño y el reconocimiento de los que
saben apreciar el auténtico valor. Y ahí va el Sr. Ferreti.
Prosiguiendo como cualquier cosa, después de vestir y ayudar al
éxito de los colores de cualquier cantidad de camisetas de la gran
tradición mexicana –de los Pumas a los Monarcas, de éstos a los
Diablos Rojos–, etcétera.
El ejemplo del Tuca, que se puede traducir como sentido de
ubicuidad y sencillez matizada con tapices de modestia, sirve para
hablar por contraste de las actitudes de una buena parte de los
políticos, gobernantes, empresarios y, en general, gente que se
presume de éxito en el medio mexicano. Gente presa de la presunción;
de vanagloriar a los cuatro vientos el presunto carácter único de lo
que es o lo que hace.
Gente ansiosa por la afectación; una vanidad espumosa de hieles
amargas por presumir que se es líder. O que sabe lo que es serlo.
Que es lo mismo, se cree, que conseguir el éxito. Pues se tiene la
fórmula del mismo. El vero y más maravilloso éxito. Desde los
políticos que, encaramados en alguna dirección o puesto de
representación, empiezan a hablar como iluminados de lo que la
sociedad necesita. Hasta los gobernantes, que muy a la mexicana,
empotrados sobre comunidades enajenadas por la pobreza e ignorancia,
no paran mientes en derrochar recursos en fotos y propaganda de mal
gusto para hablar de cómo gracias a su ejercicio ha cambiado el
rostro de nuestras tierras. Por supuesto que para mejor, para tener
éxito pues, qué ni hace falta decirlo.
Desde los empresarios y sus huestes transmisores de la cultura
fresa del “Junior Light”, que se endiosan por dar empleos con
salarios de hambre mientras se arrebatan por aparecer en las páginas
de sociales. O se lamentan de la cultura “naca” que atosiga a las
muchedumbres de “brownies” tenochcas. Hasta tantos y tantos mal
llamados comunicadores (bueno, ellos prefieren que las llamen
“motivadores”) que con un texto de valores en una mano y un rosario
de arrepentimientos en la otra, día con día recetan sobre las claves
del éxito (“a ver si por fin llega el momento que termine por
entender tanto mexicanito atrasado y conformista”) de los “grandes”:
visualiza, enfócate, ambiciona, no te des por vencido, tente
confianza, gana. Y si no lo logras, pues peor para ti. No seas
burro. Vuelve a intentarlo. Que al final de la jornada, a la rueda
de la fortuna sólo se empinan los que pelean y pelean. Hasta
alcanzar el éxito.
Como si los millones y millones de mexicanos (a esos que se les
ve como atrasados idiotas) no supieran lo que es luchar. Y luchar.
Como si vivir y sobrevivir en la pobreza rural y de las
marginalidades urbanas de un México sometido por castas de poderosos
racistas, sexistas, pederastas, vanos, abusones, mentirosos y
explotadores fuera cualquier cosa. Como si no fuera producto del más
grande prodigio.
Una maravillosa proeza que alcanzan un día sí y otro también esos
más de 50 millones de compatriotas que se sobreponen a su condición
de olvidados, para levantarse con cada sol a arar los surcos que
llevarán comida a las mesas mexicanas. U operar las máquinas que
traerán divisas al país. O echar a andar los caminos, la energía y
los servicios que siguen manteniendo a nuestra nación funcionando. Y
que así, contra todo y a pesar de todo, siguen llevando fe y la
promesa de un mejor mañana a sus hogares al final de cada jornada.
Esto es, el verdadero éxito. El auténtico portento de mantener de
pie una nación tan desigual e injusta como la que tenemos.
Jim Collins escribió hace poco un libro que conmocionó a los
enterados de las especialidades del liderazgo. Las personalidades
que conducen por los caminos del éxito no están en las figuritas que
presumen o que dicen saber. No están en los que conquistan victorias
pírricas ni en los que reparten decálogos de platillos infalibles –a
la Dunlap o Iacocca o a la Hitler–.
Está en los que trabajan por un fin noble, acompañados de las
banderas de la humildad en un extremo y las de la razón, en el otro.
A la Alejandro Magno; o a la Bono. O a la Tuca, si se desea algo más
cercano. O más aún a la Federer o a la Agassi, si se desea hablar de
atletas de realizaciones exquisitas. Un suizo y un gringo quienes,
pese a sus muchos logros, en sus códigos de conducta nunca ha
existido una sola palabra para congraciarse consigo mismos.
Menos decir a los demás lo que deben de hacer. Eso no es de
caballeros. Ni de entendidos. Es de iluminados del atraso.
*Profesor-investigador del Programa de Relaciones Industriales
de El Colegio de Sonora, acova@colson.edu.mx
DOCUMENTOS
El estado vacío
Mario Alberto Velázquez García*
¿Qué significa la movilización social iniciada por las protestas
post-electorales de Andrés Manuel López Obrador? ¿Es la búsqueda de
un nuevo significado para la nación mexicana o sólo es una protesta
coyuntural de un líder carismático? Las siguientes líneas buscan
demostrar que las presentes protestas sociales implican un proyecto
por darle un nuevo significado al Estado y su Gobierno; en las
últimas décadas el estado mexicano había ido vaciando sus contenidos
fundacionales. Es el momento de la sociedad civil para volver a
llenarlos, esta vez dejando de lado las armas.
Al igual que en todas las revoluciones, el movimiento armado
mexicano de 1910 era un problema que tenía múltiples factores
desencadenantes. Uno de los problemas siempre presentes en una
sociedad que está por enfrentar una lucha armada es el tema de la
representación; es decir el lugar que ocupan los miembros de la
sociedad en su relación con el Estado y entre sí. En este sentido,
el Estado Mexicano posterior de la revolución fue fundado alrededor
de dos nuevas representaciones: un México unificado y en paz
alrededor de un proyecto político que terminara con las guerras
internas y un gobierno que mejorara las condiciones de vida de la
mayoría de la población. Es decir el estado resultado de la
Revolución creó una nueva relación entre los miembros de la sociedad
y de estos con el gobierno. En ambos casos, son las instituciones
legales y extra-legales de este Estado las que controlan los
intercambios.
Estas nuevas representaciones fueron mantenidas durante las
décadas de los 30, 40, 50, 60 y 70 gracias a los modelos de
desarrollo económico, las políticas públicas y las formas de
participación política que el gobierno y su partido, el
Revolucionario Institucional, producían. Sin embargo, comenzaron a
presentarse reclamos políticos así como deficiencias y problemas en
las políticas públicas. A fines de las década de los setenta
comenzaron a mostrarse signos evidentes del debilitamiento.
El grupo en el poder presionado por diferentes muestras de
descontento social, decidió hacer una serie de cambios en algunas de
las instituciones y programas centrales del estado, buscando
mantener el control y conservar el conjunto de representaciones con
las que habían legitimado su poder; el estado trataba de mantener la
imagen de paz interna y de continua mejora de las condiciones de
vida de la población. Esta transformación fue presentada como una
modernización de la sociedad mexicana. Como la paz interna era
considera ya dada, los cambios no buscaba re-definir las relaciones
entre las distintas regiones y el gobierno federal, como tampoco
planteaba una solución nueva o diferente para los crecientes
enfrentamientos entre grupos sociales. Los cambios conocidos como
medidas “neoliberales” hacían vagas promesas sobre una mejor
situación general en un horizonte no claramente delimitado. Este
cambio comenzó a generar una serie de transformaciones
significativas, como por ejemplo una disminución importante en los
poderes extra-constitucionales con los que contaba la presidencia de
la republica, así como una creciente competencia electoral. Por otra
parte, el gobierno generó una profunda transformación en la economía
nacional abandonando su papel protagónico para convertirse en un
árbitro.
A pesar de estos cambios eran cada vez más notable el
incumplimiento de las representaciones fundadoras del estado. En la
década de los ochenta comenzaron a mostrarse poderes fácticos
distintos al estado mexicano como el narcotráfico y el
comercio informal. Esta situación sólo fue acentuándose en la década
siguiente, donde ya existían zonas enteras dentro de las ciudades
(colonias como Morelos, Tepito y La Lagunilla en la ciudad de
México) y estados (zonas de Sinaloa, Michoacán entre otros) donde el
gobierno no podía tener ningún control, la creación de toda una zona
en control del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional es otro
ejemplo de ello. Por otra parte, existía un creciente deterioro de
amplios sectores de la población no sólo en lo referente a sus
ingresos, sino en su acceso a servicios básicos como salud,
educación y seguridad.
En estas circunstancias el país arribó al proceso electoral de
2000. El candidato del Partido Acción Nacional creó un atractivo
discurso donde explícitamente se prometía una transformación, “un
cambio” en las representaciones centrales que habían sustentado el
régimen priísta. La llegada al poder del PAN no es un mérito único
de este partido, por el contrario, era el resultado de casi dos
décadas de una participación política de grupos de derecha y de
izquierda que decidieron optar por la vía electoral como instrumento
privilegiado para la resolución de los problemas sociales.
Una vez obtenido el poder, el gobierno del PAN no pudo o no quiso
llevar a cabo ninguna transformación sustancial de estas
representaciones. Por el contrario, crecieron o se mantuvieron sin
cambios significativos los niveles de desigualdad. La mejor prueba
de ellos fue el éxodo de mexicanos hacia los Estados Unidos, que en
este sexenio alcanzo niveles nunca antes vistos. Por otro lado, el
gobierno fue incapaz de colocar dentro del Estado de Derecho a los
poderes fácticos ya presentes. El narcotráfico extendió su presencia
en el país, no sólo en términos del comercio realizado, sino en la
violencia cotidiana con que se hace visible. Por otra parte, el
comercio informal y el contrabando de mercancías que entraba al país
por un corrupto sistema de aduanas inundó casi todos los sectores de
consumo de la economía nacional.
El cambio por la vía electoral parecía no producirse. Sin
embargo, durante el gobierno presidencia del PAN, el gobernador de
la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) consolidó un
liderazgo social importante. Esta posición fue lograda en parte a su
labor al frente de la ciudad más importante del país, donde inició
programas sociales que fueron de gran aceptación como apoyos
monetarios a ancianos o la construcción de una nueva universidad.
Pero también fue logrado por su actitud de continua crítica hacia el
gobierno federal, así como la construcción de un discurso populista
y de contraste. Pero más allá de los discursos incorrectos
políticamente hablando en la época del completo dominio mundial de
la ideología de la derecha norteamericana, AMLO construyó una
propuesta de redefinición de la representación del estado mexicano.
“Primero los pobres” su lema, prometía una transformación de la
relación entre el gobierno y el resto de la sociedad. Una sociedad
que había visto crecer la desigualdad y la emigración buscaba una
propuesta que los tomara en cuenta, no de la forma vaga o lejana
como lo habían hecho los últimos gobiernos priístas y la actual
administración panista.
Sin embargo, el resultado de las elecciones no fue favorable para
AMLO. Desgraciadamente la derrota no sólo debe explicarse por una
serie de errores cometidos por el mismo candidato, sino también a
una serie de acciones que legal e ilegalmente llevaron a cabo
distintos sectores de la sociedad para crear una imagen negativa del
candidato de la izquierda. Negar por ejemplo que la participación
del presidente de la republica y los empresarios mexicanos en las
elecciones no influyera en el resultado final es un
despropósito.
Este ambiente y posterior resultado fue objeto de una
impugnación, que no tuvo respuesta positiva dentro de los
tribunales. Alrededor de estos reclamos surgió una movilización
social, que inicialmente concentró su interés en influir en el
resultado final de la decisión de las autoridades sobre las
elecciones. Al poco tiempo este movimiento ha cambiado sus metas
para comenzar a configurar una movilización social que busca llevar
a cabo, por vías alternas, las transformaciones en la representación
del estado mexicano que no pudieron iniciar desde el gobierno
federal.
Hasta ahora, la lectura que hacen las autoridades en funciones y
las recién electas, es de una masa casi autómata que sigue el
liderazgo de un grupo de personajes políticos que quieren a toda
costa conquistar el poder. Esta lectura es una interpretación
únicamente coyuntural de la realidad.
Este movimiento es el reclamo por una nueva representación del
estado y la sociedad. La protesta electoral sólo es la coyuntura que
permitió darle forma a una creciente inconformidad por la
inseguridad, desigualdad y falta de Estado. El grito de AMLO de “al
diablo con sus instituciones” no puede ser sólo interpretada como
una postura anárquica sino como un legítimo reclamo por las pocas
oportunidades y recursos de muchos. Esto no significa que los
líderes del movimiento no tengan intereses personales o de grupo.
Sólo busca señalar que esta movilización es una búsqueda por
encontrar un nuevo contenido para un Estado vació.
*Profesor-investigador del Programa Estudios Políticos y de
Gestión Pública de El Colegio de Sonora, mvelazquez@colson.edu.mx
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EVENTOS
VIII Seminario Nacional
de Teoría de la
Arquitectura

El Colegio de Sonora, la Universidad Nacional Autónoma de
México, la Universidad de Sonora, la Universidad Autónoma de
Sinaloa, el Instituto Tecnológico Superior de Cajeme, la Universidad
del Noroeste y el Seminario de Teoría de la Arquitectura
INVITAN AL
VIII Seminario Nacional de
Teoría de la Arquitectura
Tema: “Arquitecturas de la
globalización"
Se realizará los días 28 y 29 de septiembre de
2006, en el Centro de las Artes de la Unison, Hermosillo, Sonora.
Consultar
programa
VII Feria del libro de Hermosillo.
"Los libros te esperan ¿que
esperas?"

El Instituto Sonorense de Cultura invita a la VII Feria del Libro
Hermosillo 2006, que se realizará del 29 de septiembre al 8 de
octubre en Casa de la Cultura de Sonora, con un homenaje al escritor
sonorense Alonso Vidal.
Con un stand participarán las editoriales de El Colegio de
Sonora, Michoacán y San Luis.
La feria estará abierta al público en un horario de
9:00 a 21:00 horas.
Para mayor información consultar página:
www.feriadellibrohermosillo.com
CONFERENCIA
Democracia electoral y cambios
socioculturales en las relaciones de género

El Colegio de Sonora lo invita a la conferencia "Democracia
electoral y cambios socioculturales en las relaciones de género", a
cargo de Teresita de Barbieri de la Universidad Nacional Autónoma de
México.
Moderadora: Gabriela Grijalva Monteverde (Colson).
Jueves 5 de octubre de 2006, a las 19:00 horas, Patios del
Colson, Obregón 54, Centro, Hermosillo, Sonora.
Estacionamiento gratuito y con vigilancia en Obregón y Callejón
Ayón (antes Hotel Colón)
Entrada libre
PRESENTACIÓN DEL LIBRO
Cruzando el desierto

Presentación del cuaderno de investigación Cruzando el
desierto: Construcción de una tipología para el análisis de la
migración en Sonora (2006, COLSON, Cuadernos Cuarto Creciente
número 11) de Lucía Castro Luque, Jaime Olea y Blanca Zepeda
Comentaristas: Maren Von der Borch (UNISON) y Miguel Ángel
Avilés.
Martes 10 de octubre de 2006, a las 19:00 horas, Patios del
Colson, Obregón 54, Centro, Hermosillo, Sonora.
Estacionamiento gratuito y con vigilancia en Obregón y Callejón
Ayón (antes Hotel Colón)
Entrada libre
CONVOCATORIAS
XIX Simposio de la Sociedad Sonorense de
Historia

La Sociedad Sonorense de Historia A.C., la Secretaria de
Educación y Cultura, la Universidad de Sonora, el Instituto
Sonorense de Cultura, el Centro INAH Sonora, el Colegio de Sonora,
el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, la
Dirección General del Boletín Oficial y Archivo del Estado, el
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, el
Consejo Estatal de Población, la Comisión Estatal de Atención al
Migrante, el H. Ayuntamiento de Hermosillo y el Instituto Municipal
de Cultura y Arte.
C O N V O C A N:
A
investigadores y estudiosos de nuestro pasado histórico, a
participar en el XIX Simposio de la sociedad sonorense de
historia, A.C., que se llevará a cabo del 27 de noviembre
al 2 de diciembre de 2006, con el siguiente tema: "Juárez y
el juarismo en Sonora" Pagina en el Internet: www.ssh.org.mx
Descargar
bases de la convocatoria
XXXII Simposio de Historia y Antropología de
Sonora
El Departamento de Historia y Antropología de la Universidad de
Sonora, la Sociedad Sonorense de Historia, El Colegio de Sonora y el
Centro INAH Sonora,
C O N V O C A N
a historiadores, investigadores sociales, cronistas e interesados
en la historia a participar en el
XXXII Simposio de Historia y Antropología de Sonora Edición
Internacional
"Estado y política en México y América Latina"
A 150 años de la Constitución Mexicana de 1857
El evento se llevará a cabo los días 21, 22, 23 y 24 de febrero
de 2007 en Hermosillo, Sonora, bajo las siguientes bases.
Página de internet: www.historia.uson.mx
Descargar
bases

La revista región y sociedad convoca a los (las) investigadores
(as) de las ciencias sociales y las humanidades a enviar artículos
para ser publicados en la sección temática a partir del número 35
(enero-abril, 2006), hasta integrar los tres números respectivos.
Los artículos deberán inscribirse en los campos temáticos de esta
convocatoria y sujetarse a lo establecido en las "Instrucciones para
los autores".
Para
mayor información consultar Convocatoria
NOVEDADES EDITORIALES
El Colegio de Sonora
Cruzando el desierto: Construcción de una
tipología para el análisis de la migración en
Sonora

Coautores: Ana Lucía Castro Luque, Jaime Olea Miranda
y Blanca E. Zepeda Bracamonte. Cuadernos Cuarto Creciente núm.
11, julio de 2006. Precio: $ 80.00 www.colson.edu.mx
El Colegio de México
Violencia contra las mujeres en contextos urbanos y
rurales

Compilador: Marta Torres Falcón Edición 1a,
reimpresión,
2006 Precio:
$ 300.00 www.colmex.mx
El Colegio de la Frontera Norte
Alternancia, políticas sociales y desarrollo
regional en México

Autores: Gerardo Ordónez Barba, Rocío Enríquez Rosas,
Ignacio Román Morales, Enrique Valencia Lomelí (coords.), México, El
Colef/ Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente/
Universidad de Guadalajara, 2006 Precio: $ 288.00 www.colef.mx
Instituto de Ecología
Escarabajos: 200 millones de años de
evolución

Autor Migue Ángel Morón 2a. edición, co-edición
entre la Sociedad Aragonesa de Entomología y el Instituto de
Ecología, A.C. Precio: $ 185.00 www.ecologia.edu.mx
CIESAS
Gotas de maíz. Jerarquía de cargos y
ritual agrícola en San Juan Telelcingo, Guerrero

Autor Eustaquio Celestino Solís Colección
Antropologías, 2004. Precio: $ 200.00 www.ciesas.edu.mx
La Conversada
El Colegio de Sonora lo invita a escuchar el programa
"La Conversada", sábado a las 18:30 hrs. por Radio Sonora XHHB 94.7
FM.
Próximo programa:

Sábado 30 de septiembre de 2006, entrevista a Antonio Navalón
Sánchez (Director del Grupo PRISA) Tema: "Tijuana La tercera
nación".
Radio Sonora en
línea
Lo invitamos a leer “Fuera de
Ruta”

"Fuera de Ruta", un nuevo espacio periodístico semanal de El
Colegio de Sonora en la prensa local, cuyo fin es difundir
reflexiones sobre la problemática actual y vincular así a la
institución con la comunidad. Las responsables de este espacio son
las profesoras- investigadoras, maestras Lorenia Velázquez Contreras
y Liz Ileana Rodríguez del Programa Estudios Económicos y
Demográficos, la doctora Patricia Aranda Gallegos del Programa Salud
y Sociedad, la doctora Zulema Trejo Contreras del Programa Historia
Regional y la doctora Gloria Ciria Valdez del Programa Estudios
Urbanos y Ambientales.
Los invitamos a que lean "Fuera de
Ruta", los sábados en la sección "Expresión" de
Expreso.

"Travesías Fragmentadas", es espacio periodístico semanal de El
Colegio de Sonora en la prensa local, cuyo fin es difundir
reflexiones sobre la problemática actual y regional, que tiene el
propósito de vincular a la institución con la comunidad. Las
responsables de este espacio son el grupo docente y de investigación
de esta institución.
Los invitamos a que lean "Travesías Fragmentadas", los sábados en
la sección "Opinión" de Cambio Sonora.
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