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Jueves 28 de septiembre de 2006, año 5, número 184  
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Culmina el Diplomado en Salud Pública primera generación

En las instalaciones del Hotel Araiza Inn de esta ciudad se realizó del 18 al 22 de septiembre el sexto curso del Diplomado en Salud Pública, una actividad docente que desde 2005 fue organizada y conducida por la Universidad de Arizona y El Colegio de Sonora, a través –respectivamente- del Mel and Enid Zuckerman College of Public Health y el Programa de Salud y Sociedad  de El Colegio de Sonora, gracias al apoyo del programa TIES de la United States Agency for International  Development (USAID). Concebido como una estrategia binacional para la capacitación de recursos humanos en ambos estados vecinos, el Diplomado fue dirigido a personal operativo de las instituciones de salud y de organismos no gubernamentales, alcanzando su impacto en los seis cursos llevados a cabo a 52 personas de Sonora y Arizona.

“Diseño de Investigación e intervenciones en salud pública” fue el título de este último modulo, que contó con la participación de 33 estudiantes y siete profesores, procedentes de  Sonora y Arizona. El objetivo en esta ocasión consistió en introducir a los alumnos en el diseño, la conducción y la evaluación de investigaciones e intervenciones en salud pública, y como eje la elaboración progresiva de un protocolo de investigación-acción trabajado por equipos. Para ello, el programa incluyó conferencias y talleres  sobre temas como metodologías participativas (a cargo de Samantha Sabo), diseño de intervenciones (Eva Moncada), ejemplos de investigación-acción en salud pública (Jo Jean Elenes), elaboración de objetivos (Elsa Cornejo), modelo socioecológico y diseño de encuestas (Gerardo Álvarez), elaboración de presupuesto (Doug Taren), proceso de investigación en salud y metodología cualitativa (Armando Haro), entre otros. El curso de 40 horas  implicó el desarrollo de habilidades de selección, redacción, exposición y reflexión,  para alumnos y docentes, y los productos fueron proyectos sobre empoderamiento y saberes corporales respecto al Papanicolau en Hermosillo, mortalidad de migrantes en Sonora-Arizona, acceso y uso de servicios de salud en la tercera edad en Nogales, adhesión a tratamiento antifímico en pacientes con tuberculosis en San Luis Río Colorado, prácticas de riesgo en mujeres con VPH en la capital sonorense  e impacto de las ladrilleras en problemas respiratorios de preescolares en el norte de Hermosillo.

El último día los alumnos presentaron los seis protocolos de investigación elaborados, y recibieron la noticia de que el TIES apoyará con un presupuesto “semilla” la primera etapa para el desarrollo de estos proyectos. Al finalizar la jornada se llevó a cabo una ceremonia de clausura, que inició con un performance del grupo Intempo (alumnos de teatro y danza de la UNISON), para continuar con un mensaje de agradecimiento a las instituciones que apoyaron el Diplomado de parte de Samantha Sabo y Jesús Armando Haro, más las  intervenciones de Jill de Zapien y Doug Taren,  así como de Eva Moncada en representación de Guillermo Valencia. Finalmente, Catalina A. Denman, rectora del COLSON, realizó una recensión biográfica e histórica sobre el surgimiento del Diplomado y Blanca Esthela Lara, coordinadora general académica de nuestra institución, habló del interés de El Colegio por favorecer la vinculación con el entorno social. Gerardo Álvarez, epidemiólogo de la Secretaría de Salud Pública y profesor del curso, fungió como maestro de ceremonias en el acto de entrega de los diplomas de grado a los 31 alumnos que cumplieron con más de los 100 créditos requeridos. Se contó con la presencia del doctor Gonzalo Robles Monteverde, actual Presidente del Colegio de Profesionales en Salud Pública de Sonora, quien dirigió también unas palabras al auditorio.

El pianista Omar Salazar amenizó la recepción de la graduación y Verónica Larios, quien estuvo a cargo de la logística y administración de los cursos, ofreció una sesión fotográfica de recuerdos del Diplomado.

Tijuana, la tercera nación

Tijuana, la tercera nación (Santillana, 2005), se presentó el pasado 20 de septiembre en el Auditorio del Centro INAH-Sonora (antigua penitenciaría). Los comentarios estuvieron a cargo de los maestros Leopoldo Santos Murrieta de El Colegio de Sonora y de Joel Montoya de la Universidad de Sonora, y como moderadora, Inés Martínez de Castro.

"La ciudad de Tijuana es una historia de éxito de la integración de los emigrantes en su paso hacia Estados Unidos, una escuela contra el odio, una lección de dignidad nacional porque es capaz de hablar de tú a tú con el otro lado, en condiciones de igualdad y sin perder su esencia mexicana, además es solidaria con cualquiera que pase por su territorio".

Así ve Antonio Navalón Sánchez a la ciudad-frontera con mayor movimiento del mundo, allí ocurren más de 92 millones de cruces legales al año, aunque también el principal paso de indocumentados mexicanos hacia Estados Unidos: una de cada tres personas que llegan a Tijuana va en tránsito hacia el país vecino.

En abril de 2004, a iniciativa de este empresario, representante en México del grupo español PRISA, se lanzó un proyecto multicultural para mostrar, a través de las artes plásticas, el cine, la literatura y la música, la vitalidad creativa en la frontera entre México y Estados Unidos.

Así nació Tijuana. La tercera nación, al cabo de dos años y en el contexto de una intensa discusión legislativa y en la sociedad  para aprobar una ley "ha demostrado que la migración es un tema clave para entender el siglo XXI".

Memoria impresa editada por el grupo Santillana, con apoyo del Conaculta y El País, entre otras instituciones, este programa  demuestra, además, cómo todos los valores humanos que ha generado el fenómeno migratorio en Tijuana, muchas veces opacados por la nota roja o la coyuntura, deberían ser puestos de manifiesto en su máxima expresión.

TRAVESÍAS FRAGMENTADAS

¿Hay violencia de género en Sonora?

Ma. del Carmen Castro Vásquez*

Sí. Se dice que hay violencia de género contra las mujeres cuando la agresión en forma de amenazas, lesiones o daños se basa en su posición de subordinación, discriminación, desvalorización, marginación o explotación, en un entorno sociocultural y económico donde lo femenino vale menos que lo masculino. La violencia de género es un problema complejo, agravado por la indolencia de las instituciones públicas, por la insensibilidad social, por lagunas y ausencias en las normas jurídicas, la falta de profesionalización del personal  de las instancias encargadas de atender las demandas o los problemas de salud generados por los eventos violentos, por la falta de información entre las mujeres sobre sus derechos y la falta de acciones afirmativas que las apoyen en estas situaciones.

En el 2003, se llevaron a cabo la Encuesta Nacional sobre Violencia contra las Mujeres y la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, las cuales registraron que alrededor de la mitad de las mujeres sonorenses encuestadas expresaron haber sufrido violencia de su pareja  alguna vez en su vida. Fue un escándalo a nivel estatal.

Durante las últimas dos décadas, se han presentado importantes cambios que reconocen que la violencia de género es un problema que genera consecuencias que van en detrimento de los derechos humanos y la salud de las mujeres y niñas y del bienestar de todo el país; se ha visibilizado el problema y se le ha puesto en la mesa de discusión entre instituciones, actores sociales e instancias legislativas, punto de avance que ha permitido además plantear acciones particulares. México, como signatario de acuerdos internacionales, ha debido traducir dichos acuerdos frente a la demanda social y política de numerosas organizaciones de la sociedad civil que trabajan en contra de la violencia de género.

Entre estos avances se pueden mencionar políticas públicas a nivel nacional incorporadas al Plan Nacional de Desarrollo, Proequidad, en el de educación, salud y desarrollo social; cabe mencionar otros más concretos como el Programa Nacional contra la Violencia Intrafamiliar, Programa Nacional por una Vida sin Violencia y la Norma Oficial sobre Violencia Intrafamiliar, todos planteados e implementados desde finales de los 90 y principios del 2000 y la más reciente, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una vida Libre de Violencia (2006). A nivel estatal hay que recordar que en 1999 se aprobó la Ley de Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar, a la que se le han hecho modificaciones importantes en dos ocasiones y un Consejo Estatal para la Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar (CEPAVI), conformado por representantes de instituciones públicas y se formó el Instituto Sonorense de la Mujer, que debe implementar acciones de prevención y atención a la violencia y seguimiento del problema.

Todo esto para preguntarnos, ¿dónde están los mayores obstáculos  para abatir los índices de violencia? ¿cuáles serían las medidas más adecuadas para disminuir este problema? Se podría iniciar atendiendo lo que dos estudios recientes (Cámara de Diputados  2006, Congreso del Estado de Sonora, 2006) ha constatado y se señaló al principio: las serias limitaciones y omisiones identificadas en las instancias gubernamentales encargadas de atender la violencia, lo que hace urgente trabajar en la sensibilización y capacitación de los prestadores de servicios, proveyéndoles de mayores recursos, en la implementación de acciones afirmativas en la población femenina, que le permita prevenir o denunciar la violencia de la que es objeto, seguir afinando los instrumentos legales y ponerlos al alcance de las afectadas. Dada la complejidad del problema, medidas simples y directas podrían ir desentrañando su solución.

*Profesora-investigadora del Programa Salud y Sociedad de El Colegio de Sonora, ccastro@colson.edu.mx

FUERA DE RUTA

Disensos de otros tiempos

Zulema Trejo Contreras*

El conflicto pos electoral que vive el país es un buen incentivo para la reflexión. Todos hemos sido testigos a través de los medios de comunicación de las acciones de protesta que realizadas por la izquierda mexicana: plantones en el zócalo, a las afueras del Tribunal electoral, en las cercanías del Congreso y las principales arterias de la ciudad de México. Esta serie de acontecimientos me ha llevado a comparar, inevitablemente, la convulsa década de 1850 con lo que estamos viviendo actualmente. En aquellos años los pronunciamientos, es decir, el desconocimiento del gobierno y las instituciones por parte de algún grupo opositor, y los levantamientos, movimientos armados que respaldaban un pronunciamiento, estaban a la orden del día. Afortunadamente no vivimos en estos momentos un levantamiento, pero sí hemos escuchado los pronunciamientos de Andrés Manuel López Obrador, en los cuales desconoce al presidente electo y a las instituciones mexicanas; la historia de nuestro país demuestra que ni una ni otra cosa son inéditos, de igual manera indica que ambos hechos nunca han sido beneficiosos para México.

Tampoco es una gran novedad el hecho de ver la sede de un Congreso cercada por fuerzas armadas gubernamentales. Esta situación se ha visto ya anteriormente en el país, para no ir muy lejos tenemos el caso de Sonora. A principios de la década de 1850, la entidad vivió un conflicto grave, producto del enfrentamiento del gobernador José de Aguilar con la Legislatura estatal. En el transcurso de aquel trance, el Ejecutivo sonorense ordenó que la cede del Congreso estatal fuera rodeada por guardias nacionales, que eran las tropas estatales al mando del gobernador, en esa ocasión el motivo esgrimido para tal medida fue garantizar la seguridad de los diputados.

En aquella época no hubo protestas por parte de la ciudadanía pero sí de los legisladores, que se negaron a sesionar en tanto el Ejecutivo no retirara a la Guardia Nacional de la sede legislativa. Dado que ni gobernador ni diputados cedían en sus posiciones, el conflicto se alargó y Sonora, se quedó varias semanas sin Legislativo, situación inédita en aquellos años, ya que el Congreso se disolvió por falta de garantías para llevar a cabo sus trabajos. Finalmente, el problema se resolvió dentro de los cauces institucionales, aunque no sin que mediara la expulsión de tres diputados, entre ellos el presidente del Congreso.

Traer a colación estos acontecimientos pudiera dar la impresión de que la historia es maestra de vida o cíclica, pero no es lo uno ni lo otro. Lo que debe verse en las similitudes existentes entre lo que actualmente vivimos, y lo que presenciaron nuestros paisanos de la centuria antepasada, es que ante situaciones muy parecidas como la poca confianza en las instituciones, el enfrentamiento entre los ámbitos de gobierno, por mencionar algunas, las reacciones de la clase política son muy parecidas. Naturalmente, cada forma de responder a los conflictos desatados por la vida política tiene sus diferencias, dadas por las circunstancias que rodean a los acontecimientos. Los sucesos actuales no son los de antaño, ni los protagonistas de hoy los de antes, pero la esperanza de que el conflicto pos electoral que vive el país pueda resolverse dentro del marco institucional es la misma, sin duda, que vivía en los sonorenses de antaño cada vez que expresaban su deseo de que las contiendas civiles llegaran a su fin.

Profesora-investigadora del Programa Historia Regional de El Colegio de Sonora, ztrejo@colson.edu.mx

El desacuerdo nacional

Álvaro Bracamonte Sierra*

Manuel Camacho ha estado en el centro de muchas decisiones cruciales de la política y la economía nacionales. Recién egresado de la Facultad de Economía de la UNAM se incorporó al Banco de México a las órdenes de Leopoldo Solís el mítico economista arquitecto del desarrollo estabilizador. Ahí fue observador privilegiado del agotamiento del viejo modelo de crecimiento y del surgimiento de uno distinto cuyo rasgo predominante residía en una participación activa del Estado en la gestión del ciclo económico. Es ahí donde Camacho ubica los primeros desacuerdos entre las élites gobernantes mismos que se han extendido a casi todos los ámbitos de la sociedad.

En la coyuntura actual, esas desaveniencias son tan profundas que amenazan la unidad de los mexicanos. Anticipándolas, el ex regente de la Ciudad de México escribió en el primer trimestre del año un libro al que precisamente llamó El desacuerdo nacional; en él plantea la necesidad de maximizar las bondades de la política para evitar caer en una polarización de consecuencias irreversibles. Lo que Manuel Camacho temía es lo que finalmente tenemos: una sociedad enfrentada, dramáticamente polarizada y dividida.

Porque las reflexiones formuladas por el ex diputado son aún válidas, expongo algunas de las principales. Camacho Solís dice que “aunque las campañas se iban a concentrar en el tema de la economía, al día siguiente de la elección -el 3 de julio- inevitablemente se tendría que plantear el problema de la ingobernabilidad. ¿Qué se puede resolver con un liderazgo político efectivo y que no se puede resolver más que con un nuevo diseño institucional?

Conforme se acerca el día de la elección, -continúa- el tema político ha vuelto a cobrar un papel central, sólo que con una diferencia: Ya no tendremos que esperar al día siguiente para definir cómo se va a construir una nueva mayoría legislativa.

En el curso de las campañas han aparecido tensiones que aceleran el proceso político. A la gente le preocupa el futuro de la economía. A los gobernantes les debe preocupar la formación de un nuevo gobierno y la construcción de los respaldos sociales y políticos necesarios para que se pueda gobernar y llevar a cabo los ajustes indispensables para poder crecer, mejorar la seguridad y sacar adelante las nuevas prioridades que exige la población. Pero eso no es suficiente.

Hoy el problema principal es que la sociedad y la política ya se polarizaron. Gane quien gane, el próximo Presidente tendrá un problema adicional: deberá convencer a la parte de la sociedad que no está conforme, o peor aún, que está temerosa o en pie de lucha, de la necesidad de participación en un esfuerzo común, en una causa común.

El desacuerdo nacional es el tema de fondo. En el horizonte se prefigura una crisis que se debe evitar. Sin crecimiento, con una política excluyente y cerrada, sin justicia imparcial, sin diálogo verdadero, el país no llegará a su centenario, al 2010, sin una conflagración mayor que, en las condiciones actuales de la sociedad y el mundo, no resistiría.

Si no se abren las posibilidades de un cambio en el rumbo de la economía, y si se persiste en dividir al país, el torrente de la inconformidad terminará chocando con las barreras que encuentre.

Si queremos un acuerdo nacional debemos de ser capaces de conducir un cambio verdadero; [se trata de crear una nueva y verdadera república que deje a atrás la simulación y sea capaz] de mejorar el sistema de impartición de justicia para que sea confiable, independiente, transparente y más expedito; tratar el problema social con sensibilidad social, humanista, como un asunto de redistribución de poder y recursos que frene el abuso y la arbitrariedad en contra de los excluidos, no como un problema de número de pobres y ni siquiera de nuevos enfoques tecnocráticos de la política social; reformar la política para que no quede atrapada en un régimen de partidos que reproduzca el distanciamiento del poder de los ciudadanos, la corrupción y la falta de representatividad del antiguo régimen”.

Los puntos de vista de Camacho Solís llaman poderosamente la atención debido a que se adelantó parcialmente a los hechos que ahora a todos preocupan. Digo parcialmente porque sin duda la realidad es más compleja que las previsiones del político.

El desacuerdo nacional imperante en estos dramáticos días parece insuperable. Para sortearlo será indispensable la mayor generosidad de todos los actores políticos. Veremos si están a la altura que les impone esta dura página de la historia de México.

*Profesor-investigador del Programa de Estudios Económicos y Demográficos de El Colegio de Sonora, abraca@colson.edu.mx

Iluminados

Álex Covarrubias Valdenebro*

El “Tuca” Ferreti es uno de tantos jugadores brasileños de futbol que llegaron a México para quedarse. De carácter fuerte más bien agrio, quienes saben de este deporte le recuerdan como un defensa (antes) y un director técnico (de un tiempo a la fecha) enjundioso de más que mediana categoría. Presto a pelar los dientes por el éxito, sin llegar a ser (ni querer representar) nada extraordinario. Pero quienes vivimos el deporte como choque de culturas, desarrollos y realizaciones sociales le recordamos siempre por un gesto muy único.

Cuando su equipo gana, el Tuca se niega a hablar con los medios. Taimado e impasible, no acepta entrevistas. No articula palabras con nada ni con nadie. Remite a hablar con sus jugadores y colegas. El triunfo es de ellos –dice–. Que sus propietarios hablen de él. Pero cuando su equipo sufre la derrota el Tuca cambia de actitud en un giro de 180 grados. No acepta que entrevisten a sus jugadores y colegas. Ruega y –si es preciso– pelea a mentadas abiertas porque no los molesten. El responsable de la derrota soy yo –dice–. A mí cuestiónenme y díganme lo que quieran –espeta desafiante a quien se le ponga enfrente–. Sobra decir que en ese plan, el Tuca impone respeto mientras conquista el cariño y el reconocimiento de los que saben apreciar el auténtico valor. Y ahí va el Sr. Ferreti. Prosiguiendo como cualquier cosa, después de vestir y ayudar al éxito de los colores de cualquier cantidad de camisetas de la gran tradición mexicana –de los Pumas a los Monarcas, de éstos a los Diablos Rojos–, etcétera.

El ejemplo del Tuca, que se puede traducir como sentido de ubicuidad y sencillez matizada con tapices de modestia, sirve para hablar por contraste de las actitudes de una buena parte de los políticos, gobernantes, empresarios y, en general, gente que se presume de éxito en el medio mexicano. Gente presa de la presunción; de vanagloriar a los cuatro vientos el presunto carácter único de lo que es o lo que hace.

Gente ansiosa por la afectación; una vanidad espumosa de hieles amargas por presumir que se es líder. O que sabe lo que es serlo. Que es lo mismo, se cree, que conseguir el éxito. Pues se tiene la fórmula del mismo. El vero y más maravilloso éxito. Desde los políticos que, encaramados en alguna dirección o puesto de representación, empiezan a hablar como iluminados de lo que la sociedad necesita. Hasta los gobernantes, que muy a la mexicana, empotrados sobre comunidades enajenadas por la pobreza e ignorancia, no paran mientes en derrochar recursos en fotos y propaganda de mal gusto para hablar de cómo gracias a su ejercicio ha cambiado el rostro de nuestras tierras. Por supuesto que para mejor, para tener éxito pues, qué ni hace falta decirlo.

Desde los empresarios y sus huestes transmisores de la cultura fresa del “Junior Light”, que se endiosan por dar empleos con salarios de hambre mientras se arrebatan por aparecer en las páginas de sociales. O se lamentan de la cultura “naca” que atosiga a las muchedumbres de “brownies” tenochcas. Hasta tantos y tantos mal llamados comunicadores (bueno, ellos prefieren que las llamen “motivadores”) que con un texto de valores en una mano y un rosario de arrepentimientos en la otra, día con día recetan sobre las claves del éxito (“a ver si por fin llega el momento que termine por entender tanto mexicanito atrasado y conformista”) de los “grandes”: visualiza, enfócate, ambiciona, no te des por vencido, tente confianza, gana. Y si no lo logras, pues peor para ti. No seas burro. Vuelve a intentarlo. Que al final de la jornada, a la rueda de la fortuna sólo se empinan los que pelean y pelean. Hasta alcanzar el éxito.

Como si los millones y millones de mexicanos (a esos que se les ve como atrasados idiotas) no supieran lo que es luchar. Y luchar. Como si vivir y sobrevivir en la pobreza rural y de las marginalidades urbanas de un México sometido por castas de poderosos racistas, sexistas, pederastas, vanos, abusones, mentirosos y explotadores fuera cualquier cosa. Como si no fuera producto del más grande prodigio.

Una maravillosa proeza que alcanzan un día sí y otro también esos más de 50 millones de compatriotas que se sobreponen a su condición de olvidados, para levantarse con cada sol a arar los surcos que llevarán comida a las mesas mexicanas. U operar las máquinas que traerán divisas al país. O echar a andar los caminos, la energía y los servicios que siguen manteniendo a nuestra nación funcionando. Y que así, contra todo y a pesar de todo, siguen llevando fe y la promesa de un mejor mañana a sus hogares al final de cada jornada. Esto es, el verdadero éxito. El auténtico portento de mantener de pie una nación tan desigual e injusta como la que tenemos.

Jim Collins escribió hace poco un libro que conmocionó a los enterados de las especialidades del liderazgo. Las personalidades que conducen por los caminos del éxito no están en las figuritas que presumen o que dicen saber. No están en los que conquistan victorias pírricas ni en los que reparten decálogos de platillos infalibles –a la Dunlap o Iacocca o a la Hitler–.

Está en los que trabajan por un fin noble, acompañados de las banderas de la humildad en un extremo y las de la razón, en el otro. A la Alejandro Magno; o a la Bono. O a la Tuca, si se desea algo más cercano. O más aún a la Federer o a la Agassi, si se desea hablar de atletas de realizaciones exquisitas. Un suizo y un gringo quienes, pese a sus muchos logros, en sus códigos de conducta nunca ha existido una sola palabra para congraciarse consigo mismos. Menos decir a los demás lo que deben de hacer. Eso no es de caballeros. Ni de entendidos. Es de iluminados del atraso.

*Profesor-investigador del Programa de Relaciones Industriales de El Colegio de Sonora, acova@colson.edu.mx

DOCUMENTOS

El estado vacío

Mario Alberto Velázquez García*

¿Qué significa la movilización social iniciada por las protestas post-electorales de Andrés Manuel López Obrador? ¿Es la búsqueda de un nuevo significado para la nación mexicana o sólo es una protesta coyuntural de un líder carismático? Las siguientes líneas buscan demostrar que las presentes protestas sociales implican un proyecto por darle un nuevo significado al Estado y su Gobierno; en las últimas décadas el estado mexicano había ido vaciando sus contenidos fundacionales. Es el momento de la sociedad civil para volver a llenarlos, esta vez dejando de lado las armas.

Al igual que en todas las revoluciones, el movimiento armado mexicano de 1910 era un problema que tenía múltiples factores desencadenantes. Uno de los problemas siempre presentes en una sociedad que está por enfrentar una lucha armada es el tema de la representación; es decir el lugar que ocupan los miembros de la sociedad en su relación con el Estado y entre sí. En este sentido, el Estado Mexicano posterior de la revolución fue fundado alrededor de dos nuevas representaciones: un México unificado y en paz alrededor de un proyecto político que terminara con las guerras internas y un gobierno que mejorara las condiciones de vida de la mayoría de la población. Es decir el estado resultado de la Revolución creó una nueva relación entre los miembros de la sociedad y de estos con el gobierno. En ambos casos, son las instituciones legales y extra-legales de este Estado las que controlan los intercambios. 

Estas nuevas representaciones fueron mantenidas durante las décadas de los 30, 40, 50, 60 y 70 gracias a los modelos de desarrollo económico, las políticas públicas y las formas de participación política que el gobierno y su partido, el Revolucionario Institucional, producían. Sin embargo, comenzaron a presentarse reclamos políticos así como deficiencias y problemas en las políticas públicas. A fines de las década de los setenta comenzaron a mostrarse signos evidentes del debilitamiento.

El grupo en el poder presionado por diferentes muestras de descontento social, decidió hacer una serie de cambios en algunas de las instituciones y programas centrales del estado, buscando mantener el control y conservar el conjunto de representaciones con las que habían legitimado su poder; el estado trataba de mantener la imagen de paz interna y de continua mejora de las condiciones de vida de la población. Esta transformación fue presentada como una modernización de la sociedad mexicana. Como la paz interna era considera ya dada, los cambios no buscaba re-definir las relaciones entre las distintas regiones y el gobierno federal, como tampoco planteaba una solución nueva o diferente para los crecientes enfrentamientos entre grupos sociales. Los cambios conocidos como medidas “neoliberales” hacían vagas promesas sobre una mejor situación general en un horizonte no claramente delimitado. Este cambio comenzó a generar una serie de transformaciones significativas, como por ejemplo una disminución importante en los poderes extra-constitucionales con los que contaba la presidencia de la republica, así como una creciente competencia electoral. Por otra parte, el gobierno generó una profunda transformación en la economía nacional abandonando su papel protagónico para convertirse en un árbitro.

A pesar de estos cambios eran cada vez más notable el incumplimiento de las representaciones fundadoras del estado. En la década de los ochenta comenzaron a mostrarse poderes fácticos distintos al estado mexicano como el narcotráfico y  el comercio informal. Esta situación sólo fue acentuándose en la década siguiente, donde ya existían zonas enteras dentro de las ciudades (colonias como Morelos, Tepito y La Lagunilla en la ciudad de México) y estados (zonas de Sinaloa, Michoacán entre otros) donde el gobierno no podía tener ningún control, la creación de toda una zona en control del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional es otro ejemplo de ello. Por otra parte, existía un creciente deterioro de amplios sectores de la población no sólo en lo referente a sus ingresos, sino en su acceso a servicios básicos como salud, educación y seguridad.

En estas circunstancias el país arribó al proceso electoral de 2000. El candidato del Partido Acción Nacional creó un atractivo discurso donde explícitamente se prometía una transformación, “un cambio” en las representaciones centrales que habían sustentado el régimen priísta. La llegada al poder del PAN no es un mérito único de este partido, por el contrario, era el resultado de casi dos décadas de una participación política de grupos de derecha y de izquierda que decidieron optar por la vía electoral como instrumento privilegiado para la resolución de los problemas sociales.

Una vez obtenido el poder, el gobierno del PAN no pudo o no quiso llevar a cabo ninguna transformación sustancial de estas representaciones. Por el contrario, crecieron o se mantuvieron sin cambios significativos los niveles de desigualdad. La mejor prueba de ellos fue el éxodo de mexicanos hacia los Estados Unidos, que en este sexenio alcanzo niveles nunca antes vistos. Por otro lado, el gobierno fue incapaz de colocar dentro del Estado de Derecho a los poderes fácticos ya presentes. El narcotráfico extendió su presencia en el país, no sólo en términos del comercio realizado, sino en la violencia cotidiana con que se hace visible. Por otra parte, el comercio informal y el contrabando de mercancías que entraba al país por un corrupto sistema de aduanas inundó casi todos los sectores de consumo de la economía nacional.

El cambio por la vía electoral parecía no producirse. Sin embargo, durante el gobierno presidencia del PAN, el gobernador de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) consolidó un liderazgo social importante. Esta posición fue lograda en parte a su labor al frente de la ciudad más importante del país, donde inició programas sociales que fueron de gran aceptación como apoyos monetarios a ancianos o la construcción de una nueva universidad. Pero también fue logrado por su actitud de continua crítica hacia el gobierno federal, así como la construcción de un discurso populista y de contraste. Pero más allá de los discursos incorrectos políticamente hablando en la época del completo dominio mundial de la ideología de la derecha norteamericana, AMLO construyó una propuesta de redefinición de la representación del estado mexicano. “Primero los pobres” su lema, prometía una transformación de la relación entre el gobierno y el resto de la sociedad. Una sociedad que había visto crecer la desigualdad y la emigración buscaba una propuesta que los tomara en cuenta, no de la forma vaga o lejana como lo habían hecho los últimos gobiernos priístas y la actual administración panista.

Sin embargo, el resultado de las elecciones no fue favorable para AMLO. Desgraciadamente la derrota no sólo debe explicarse por una serie de errores cometidos por el mismo candidato, sino también a una serie de acciones que legal e ilegalmente llevaron a cabo distintos sectores de la sociedad para crear una imagen negativa del candidato de la izquierda. Negar por ejemplo que la participación del presidente de la republica y los empresarios mexicanos en las elecciones no influyera en el resultado final es un despropósito.

Este ambiente y posterior resultado fue objeto de una impugnación, que no tuvo respuesta positiva dentro de los tribunales. Alrededor de estos reclamos surgió una movilización social, que inicialmente concentró su interés en influir en el resultado final de la decisión de las autoridades sobre las elecciones. Al poco tiempo este movimiento ha cambiado sus metas para comenzar a configurar una movilización social que busca llevar a cabo, por vías alternas, las transformaciones en la representación del estado mexicano que no pudieron iniciar desde el gobierno federal.

Hasta ahora, la lectura que hacen las autoridades en funciones y las recién electas, es de una masa casi autómata que sigue el liderazgo de un grupo de personajes políticos que quieren a toda costa conquistar el poder. Esta lectura es una interpretación únicamente coyuntural de la realidad.

Este movimiento es el reclamo por una nueva representación del estado y la sociedad. La protesta electoral sólo es la coyuntura que permitió darle forma a una creciente inconformidad por la  inseguridad, desigualdad y falta de Estado. El grito de AMLO de “al diablo con sus instituciones” no puede ser sólo interpretada como una postura anárquica sino como un legítimo reclamo por las pocas oportunidades y recursos de muchos. Esto no significa que los líderes del movimiento no tengan intereses personales o de grupo. Sólo busca señalar que esta movilización es una búsqueda por encontrar un nuevo contenido para un Estado vació.

*Profesor-investigador del Programa Estudios Políticos y de Gestión Pública de El Colegio de Sonora, mvelazquez@colson.edu.mx

EVENTOS

VIII Seminario Nacional
de Teoría de la Arquitectura

El Colegio de Sonora,
la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad de Sonora, la Universidad Autónoma de Sinaloa, el Instituto Tecnológico Superior de Cajeme, la Universidad del Noroeste y el Seminario de Teoría de la Arquitectura

INVITAN AL

VIII Seminario Nacional
de Teoría de la Arquitectura

Tema: “Arquitecturas de la globalización"

Se realizará los días 28 y 29 de septiembre de 2006, en el Centro de las Artes de la Unison, Hermosillo, Sonora.

Consultar programa

VII Feria del libro de Hermosillo. "Los libros te esperan ¿que esperas?"

El Instituto Sonorense de Cultura invita a la VII Feria del Libro Hermosillo 2006, que se realizará del 29 de septiembre al 8 de octubre en Casa de la Cultura de Sonora, con un homenaje al escritor sonorense Alonso Vidal.

Con un stand participarán las editoriales de El Colegio de Sonora, Michoacán y San Luis.

La feria estará abierta al público en un horario de 9:00 a 21:00 horas.

Para mayor información consultar página:

www.feriadellibrohermosillo.com

CONFERENCIA

 

Democracia electoral y cambios socioculturales en las relaciones de género

El Colegio de Sonora lo invita a la conferencia "Democracia electoral y cambios socioculturales en las relaciones de género", a cargo de Teresita de Barbieri de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Moderadora: Gabriela Grijalva Monteverde (Colson).

Jueves 5 de octubre de 2006, a las 19:00 horas, Patios del Colson, Obregón 54, Centro, Hermosillo, Sonora.

Estacionamiento gratuito y con vigilancia en Obregón y Callejón Ayón (antes Hotel Colón)

Entrada libre

PRESENTACIÓN DEL LIBRO

 

Cruzando el desierto

Presentación del cuaderno de investigación Cruzando el desierto: Construcción de una tipología para el análisis de la migración en Sonora (2006, COLSON, Cuadernos Cuarto Creciente número 11) de Lucía Castro Luque, Jaime Olea y Blanca Zepeda

Comentaristas: Maren Von der Borch (UNISON) y Miguel Ángel Avilés.

Martes 10 de octubre de 2006, a las 19:00 horas, Patios del Colson, Obregón 54, Centro, Hermosillo, Sonora.

Estacionamiento gratuito y con vigilancia en Obregón y Callejón Ayón (antes Hotel Colón)

Entrada libre

CONVOCATORIAS

 

XIX Simposio de la Sociedad Sonorense de Historia

La Sociedad Sonorense de Historia A.C., la Secretaria de Educación y Cultura, la Universidad de Sonora, el Instituto Sonorense de Cultura, el Centro INAH Sonora, el Colegio de Sonora, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, la Dirección General del Boletín Oficial y Archivo del Estado, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, el Consejo Estatal de Población, la Comisión Estatal de Atención al Migrante, el H. Ayuntamiento de Hermosillo y el Instituto Municipal de Cultura y Arte.

C O N V O C A N:


A investigadores y estudiosos de nuestro pasado histórico, a participar en el XIX Simposio de la sociedad sonorense de historia, A.C., que se llevará a cabo del 27 de noviembre al 2 de diciembre de 2006, con el siguiente tema: "Juárez y el juarismo en Sonora" Pagina en el Internet:
www.ssh.org.mx

Descargar bases de la convocatoria

XXXII Simposio de Historia y Antropología de Sonora

El Departamento de Historia y Antropología de la Universidad de Sonora, la Sociedad Sonorense de Historia, El Colegio de Sonora y el Centro INAH Sonora,

C O N V O C A N

a historiadores, investigadores sociales, cronistas e interesados en la historia a participar en el

XXXII Simposio de Historia y Antropología de Sonora
Edición Internacional

"Estado y política en México y América Latina"

A 150 años de la Constitución Mexicana de 1857

El evento se llevará a cabo los días 21, 22, 23 y 24 de febrero de 2007 en Hermosillo, Sonora, bajo las siguientes bases.

Página de internet: www.historia.uson.mx

Descargar bases

La revista región y sociedad convoca a los (las) investigadores (as) de las ciencias sociales y las humanidades a enviar artículos para ser publicados en la sección temática a partir del número 35 (enero-abril, 2006), hasta integrar los tres números respectivos. Los artículos deberán inscribirse en los campos temáticos de esta convocatoria y sujetarse a lo establecido en las "Instrucciones para los autores".

Para mayor información consultar Convocatoria

 

NOVEDADES EDITORIALES

El Colegio de Sonora

Cruzando el desierto: Construcción de una tipología para el análisis de la migración en Sonora

Coautores:
Ana Lucía Castro Luque, Jaime Olea Miranda y Blanca E. Zepeda Bracamonte.
Cuadernos Cuarto Creciente núm. 11, julio de 2006.
Precio: $ 80.00
www.colson.edu.mx

El Colegio de México

Violencia contra las mujeres en contextos urbanos y rurales

Compilador:
Marta Torres Falcón
Edición 1a, reimpresión, 2006         
Precio: $ 300.00
www.colmex.mx

El Colegio de la Frontera Norte

Alternancia, políticas sociales y desarrollo regional en México

Autores:
Gerardo Ordónez Barba, Rocío Enríquez Rosas, Ignacio Román Morales, Enrique Valencia Lomelí (coords.), México, El Colef/ Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente/ Universidad de Guadalajara, 2006
Precio: $ 288.00
www.colef.mx

Instituto de Ecología

Escarabajos: 200 millones de años de evolución

Autor
Migue Ángel Morón
2a. edición, co-edición entre la Sociedad Aragonesa de Entomología y el Instituto de Ecología, A.C.
Precio: $ 185.00
www.ecologia.edu.mx

CIESAS

Gotas de maíz. Jerarquía de cargos y ritual agrícola en San Juan Telelcingo, Guerrero

Autor
Eustaquio Celestino Solís
Colección Antropologías, 2004.
Precio: $ 200.00
www.ciesas.edu.mx

La Conversada

El Colegio de Sonora
lo invita a escuchar el programa "La Conversada", sábado a las 18:30 hrs. por Radio Sonora XHHB 94.7 FM.

Próximo programa:

Sábado 30 de septiembre de 2006, entrevista a Antonio Navalón Sánchez (Director del Grupo PRISA)
Tema: "Tijuana La tercera nación".

Radio Sonora en línea

Lo invitamos a leer “Fuera de Ruta”

"Fuera de Ruta", un nuevo espacio periodístico semanal de El Colegio de Sonora en la prensa local, cuyo fin es difundir reflexiones sobre la problemática actual y vincular así a la institución con la comunidad. Las responsables de este espacio son las profesoras- investigadoras, maestras Lorenia Velázquez Contreras y Liz Ileana Rodríguez del Programa Estudios Económicos y Demográficos, la doctora Patricia Aranda Gallegos del Programa Salud y Sociedad, la doctora Zulema Trejo Contreras del Programa Historia Regional y la doctora Gloria Ciria Valdez del Programa Estudios Urbanos y Ambientales.

Los invitamos a que lean "Fuera de Ruta", los sábados en la sección "Expresión" de Expreso.

"Travesías Fragmentadas", es espacio periodístico semanal de El Colegio de Sonora en la prensa local, cuyo fin es difundir reflexiones sobre la problemática actual y regional, que tiene el propósito de vincular a la institución con la comunidad. Las responsables de este espacio son el grupo docente y de investigación de esta institución.

Los invitamos a que lean "Travesías Fragmentadas", los sábados en la sección "Opinión" de Cambio Sonora.

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