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Viernes 06 de julio de 2006, año 5, número 176   

Segundo Coloquio de Doctorado

El programa de Doctorado en Ciencias Sociales de El Colegio de Sonora, realizó su II Coloquio los días 28, 29 y 30 de junio. El objetivo fue la presentación de los protocolos completos de investigación de tesis doctoral por parte de los estudiantes, ante la comunidad de El Colson.

El miércoles 28 de junio, en El Centro Delta, de El Imparcial, la rectora, doctora Catalina A. Denman Champion inauguró el Coloquio que fue presidido por la coordinadora del Doctorado, doctora Gabriela Grijalva Monteverde y posteriormente presentaron sus proyectos los estudiantes Ramón Jorquera, Juan José Martínez, Leopoldo Moreno y Esther Padilla.

El jueves 29 de junio, expusieron sus trabajos Ana Silvia Figueroa, Katherine Scherkenbach, Arturo Ordaz y María Elena Robles, para concluir el viernes 30 con las presentaciones de Roberto Del Pardo, Roberto Jiménez, Mireya Scarone y Vicente Solís.

En esta ocasión, los doce doctorantes atendieron una serie de lineamientos específicos para elaborar el protocolo a presentar en el Coloquio, lo que unificó los criterios de evaluación y ofreció una visión clara del avance en cada protocolo; además, ante la pluralidad de los proyectos de los doctorantes, a cada uno se le asignó un comité de lectores conformado por reconocidos especialistas en el tema de su tesis, con la finalidad de enriquecer con sus comentarios y críticas a la consolidación de sus proyectos de investigación.

Por el Colson participaron como comentaristas las doctoras y los doctores Gloria Ciria Valdez, Eloy Méndez, Nicolás Pineda, Ignacio Almada, Patricia Aranda, Armando Haro, Catalina Denman, José Luis Moreno, Blanca Lara, Gabriela Grijalva, Mario Velázquez, Cristina Martínez, Álvaro Bracamonte, Óscar Contreras y Mercedes Zúñiga.

Como comentaristas externos, se contó con la presencia del maestro Jesús Enríquez, y los doctores y doctoras Guadalupe Soltero y Alfredo Erquizio de la Universidad de Sonora, así como Manuel Santillana del Instituto Mexicano del Seguro Social, Luis Felipe Cabrales y Leticia Robles de la Universidad de Guadalajara, Erasmo Valenzuela del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, Isabel Ortega del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C., Rosalba Casas de la Universidad Nacional Autónoma de México y Arturo Lara de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Coloquio "Salud y sociedad en Sonora"

El pasado 14 de junio, se llevó a cabo el coloquio “Salud y sociedad en Sonora: Conclusiones de investigaciones doctorales”, organizado por la Escuela de Epidemiología de la Universidad de Michigan y el Programa Salud y Sociedad de El Colegio de Sonora representados por las doctoras Siobán D. Harlow y Catalina A. Denman respectivamente, quienes después de ofrecer una bienvenida y antecedentes de sus respectivos programas de apoyo para la formación de investigadores, presentaron a los investigadores que recientemente han obtenido el grado de doctor(a).

Patricia Aranda Gallegos, doctora en Ciencias Sociales con Especialidad en Antropología, por el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS-Occidente). “Saberes relacionados con el Papanicolaou y el cáncer cervicouterino: Estudio con derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social en Hermosillo, Sonora”. Diciembre 2005.

María del Carmen Castro Vásquez, doctora en Ciencias Políticas y Sociales con orientación en Sociología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Aunque uno conozca sus derechos, pero si no sabe luchar... El derecho a una atención de calidad de las mujeres con problemas mamarios desde una perspectiva sociológica”. Mayo 2006.

Susana Prudencia Cerón Mireles, doctora en Epidemiología por la Universidad de Michigan. “Detección y factores de riesgo de Preeclampsia en México”. Noviembre 2005.

María Hilda García Pérez, doctora en Epidemiología por la Universidad de Michigan. “El impacto de la morbilidad ginecológica en la calidad de vida de las mujeres en el Noroeste de México”. Marzo 2006.

Gerardo Álvarez Hernández, doctor en Epidemiología por la Universidad de Michigan. “Estudio de las determinantes espaciales y socioeconómicas en mortalidad infantil y confiabilidad en la información de mortalidad infantil en Sonora, México”. Abril 2006.

Entre los asistentes se contó con la participación de profesionales de la salud y miembros de instituciones como la Secretaria de Salud, Instituto Mexicano del Seguro Social, CIAD, Universidad de Sonora, El Colegio de Sonora, entre otros.

TRAVESÍAS FRAGMENTADAS

CIVICUS

Miguel Manríquez Durán*

Bien dice la sabiduría callejera que nadie aprende en cabeza ajena. En relación a las elecciones, he recordado con algo de oportunidad y mucho de malicia una encuesta patrocinada por la revista Educación 2001 para conocer el perfil de la cultura política en los mexicanos (“Huecos en nuestra cultura política”, Campos Esquerra, Roy). Hoy la historia de nuestro país presenta eventos políticos inéditos para la vida social y lo más lógico sería suponer que la cultura política estaba ya permeada por un fuerte tono cívico o, cuando menos, conciencia en los ciudadanos. La verdad sea dicha no ocurrió lo uno ni lo otro; es decir, que la cultura y conciencia cívica de los mexicanos presenta grandes huecos que, si analizamos las tendencias de la arena política, se agravarán más las fisuras y la desinformación.

En lo general, poco menos de la mitad de los encuestados atribuyó una pésima situación política en el país debido, según la información generada, a tres factores: a la corrupción del gobierno, al mal gobierno y a la falta de acuerdos entre los diputados. Sin embargo, casi el cien por ciento ignoraba por completo el principal acontecimiento político ocurrido. Igualmente, un número importante de ciudadanos (la mitad) ignoraban cuáles cámaras integran el Congreso de la Unión y sólo un tercio sabía que un diputado tiene un período de tres años.

Por si fuera poco, más de la mitad no supo contestar al preguntarles cuál fue el principal problema político del país y los que contestaron lo hicieron circunscribiéndolo a la vida política de los partidos (la que sale en los medios). Otro resultado significativo fue el alto porcentaje de ciudadanos (87%) que desconocían por completo la historia y, sobre todo, cuál de las instituciones públicas es la más importante para el desarrollo del país. Pero también percibieron que la aplicación de la Ley en México es desigual e injusta, que se privilegia el dinero o las influencias; ello no significa otra cosa más que un clima generalizado de desconfianza y de desconocimiento de las obligaciones y derechos ciudadanos (entre ellos el pagar impuestos).

No hay que esforzarse mucho para colegir diversos razonamientos de esta esquemática y apresurada reseña de resultados tan dramáticos. El primero de ellos tiene que ver, sin duda alguna, con la dudosa eficiencia informativa de los medios. En estos días no resulta nada extraño que los estados modernos, las religiones, los grandes capitales y las clases políticas vean en la televisión un aliado cuyas ganancias no se circunscriben a lo económico sino también al imaginario de un pueblo. La televisión es, nos guste o no, la ventana a través de la que miles de habitantes del planeta ven el mundo o, al menos, creen verlo. Toda información, versión o mensaje requieren pasar, necesariamente, por el tamiz de la televisión; nada escapa a la cámara y a la observación de sus conductores, ni siquiera las zonas más sombrías del ser humano. Ya Giovani Sartori en su libro Homo Videns advierte del poder de la televisión en los procesos sociales. Cualquier evento tiene un valor en el mercado de la televisión; cualquier acto es susceptible para venderse disfrazado de información, ya sea la vida, el amor, la muerte y la locura del poder.

Por el momento, sólo basta con decir que somos –nos guste o no– un país inculto políticamente y, por tanto, presa fácil de la cetrería ideológica organizada no sólo desde el gobierno sino desde los propios partidos que, cómplices al fin, prefieren el camino facilón de la demagogia y la ineficacia, a tomar por la intrincada vía de la inteligencia y el sentido común. Como siempre: llegamos tarde a la historia. Ah, también olvidaba decir dos cosas más: la primera es que era preciso votar para exigir y, lo segundo, es que la encuesta es de hace diez años: ¿algo habrá cambiado desde entonces?

* Profesor-investigador del Programa de Humanidades de El Colegio de Sonora, mmanriq@colson.edu.mx

FUERA DE RUTA

El migrante Jesús en la plaza de Altar

Gloria Ciria Valdéz Gardea*

Nuestro reciente viaje por comunidades fronterizas de Sonora concluyó en Altar, antigua región minera y ganadera, con una población de aproximadamente 16,000 habitantes. Aunque Altar no es frontera física inmediata, pues se encuentra a una hora y cuarenta minutos de El Sásabe Sonora, frontera con Sásabe Arizona, desde 1994 esta comunidad se ha convertido en la antesala de espera más importante para la migración internacional.

El hecho de que el flujo migratorio haya volteado su mirada hacia Altar no es fortuito, las políticas antimigratorias de Estados Unidos se han concretizado entre otras cosas, con el aumento de la vigilancia en las zonas tradicionales de cruce desviando así al paisano a buscar otras áreas de cruce, aunque sean más peligrosas por las altas temperaturas, como las que se experimentan en el corredor Altar-El Sásabe.

En Altar, tuvimos la oportunidad de platicar con el señor Francisco García encargado del Centro Comunitario de Atención al Migrante y Necesitado, CCAMyN, quien rememoró cómo en la década de los noventa, las calles de Altar eran testigo de la llegada de migrantes deseosos de alcanzar el sueño americano. Con el tiempo, Altar pasó de ser un pueblo minero tranquilo a un pueblo dedicado a proveer servicios las personas que iban llegando día a día. De esta manera, la presencia de los migrantes iba creciendo a la par que los comercios y servicios en la comunidad, sin planeación adecuada y con servicios muy deficientes.

El señor García comenta que el año 2000 marcó la presencia de hasta 2,200 migrantes al día en Altar. Para ese entonces las casas de huéspedes ya no eran suficientes y se concentraban en la plaza del pueblo que se convirtió en el lugar de encuentro y convivencia de los paisanos. Es en la plaza en donde los migrantes, hombres mujeres y niños, realizan sus transacciones y contactos, es en la plaza donde uno observa migrantes sentados con sus galones de agua, o comiendo en la taqueria de al lado, es en la plaza en donde encuentra a un paisano hablando por un teléfono público a su esposa para avisar que ya llegó. Fue alrededor de la plaza de Altar en donde comerciantes locales y foráneos colocaron sus changarros. Ahí el migrante puede encontrar los artículos necesarios para emprender su viaje como gorras, guantes, linternas, zapatos, mochilas, lentes, etcétera.

La plaza, dice el señor García se convirtió en el lugar de reunión de los migrantes recién llegados a la comunidad. Sin embargo, la plaza no tenía baños ni sombras para que los paisanos se refugiaran del calor. Las quejas ante la apropiación de la plaza por los migrantes no se hicieron esperar. Comenta el señor García que los Alteños empezaron a quejarse de que los migrantes se estaban robando “su plaza”. Ante esta creciente rivalidad, el padre René Castañeda para responder a esa realidad, empieza a hablar en misa sobre la presencia del migrante Jesús en la plaza. El objetivo era acercar a la gente local con los migrantes, y un día, el 7 de mayo del año 2000, inicia las acciones de apoyo de familias Alteñas hacia los migrantes. Así nace la idea de crear un espacio para el migrante. Para 2001, se abren las puertas del CCAMyN cuyo objetivo es convertirse en un oasis en medio del desierto de Altar.

* Profesora-investigadora del Programa de Estudios Urbanos y Ambientales de El Colegio de Sonora, gvaldez@colson.edu.mx

Elecciones 2006: Breve balance

Álvaro Bracamonte Sierra*

Ha sido una campaña difícil, las sorpresas no son pocas. Destaca, pese a tantos problemas, que el PRI y su candidato presidencial no se hubieran desplomado en la preferencia ciudadana.

En el PAN, fue sorprendente la derrota de Creel en la interna cuando la mayoría daba por descontado que ganaría sin grandes dificultades.

Entre los amarillos, ha sido patética la postura del líder moral del PRD quien ha asumido posiciones incomprensibles y, hasta ahora, ha regateado el apoyo a AMLO.

El posicionamiento de Patricia Mercado y su Partido Alternativa Social es importante, así como la escasa aceptación de Nueva Alianza la propuesta apadrinada por el sindicato magisterial. También, fue impresionante el involucramiento de Fox en el proceso electoral.

Sus constantes declaraciones que descalificaban a los candidatos de otros partidos distintos al suyo, pero sobre todo la millonaria campaña en medios electrónicos motivaron confrontaciones permanentes entre los principales actores políticos.

Y precisamente el excesivo gasto efectuado por los partidos es quizá el dato más dramático del proceso electoral. Recordemos que el presupuesto asignado al IFE en esta ocasión ascendió a 12 mil millones de pesos, poco más de mil millones de dólares.

De éstos, alrededor de 5 mil millones lo ejercieron los partidos por concepto de financiamiento oficial; aproximadamente el 70% u 80% de ese monto, se estima, lo gastaron en la adquisición de tiempo y espacio en medios de comunicación, particularmente radio y televisión.

Por más que lo intentáramos, no pudimos evitar toparnos con un “jingle” o “spot” alusivo a un candidato. Lo mismo podía tratarse de una propuesta concreta, como de una probadita de la “guerra sucia” que en este proceso adquirió notable protagonismo. Igual era en un noticiero que en la barra de telenovelas; los veíamos promocionándose en el beisbol o en el futbol, ya fuera en las finales de balompié mexicano o en el Campeonato Mundial.

En fin, los aspirantes y sus partidos se promocionaron hasta el cansancio, hasta el hartazgo. Se gastaron una cantidad de dinero que avergonzaría al sistema norteamericano. Después de esta experiencia queda clara, de nuevo, la necesidad de legislar en materia de financiamiento a las campañas pues no es posible que coexista el derroche de los partidos y un país sumido en el desempleo y la marginación.

A mi juicio, el hecho más cuestionable en el actual proceso electoral es la influencia desproporcionada de la televisión. La mayor parte del presupuesto de los partidos se canalizó a ese medio de comunicación. Quien no salía en el cuadrante estaba condenado a desaparecer en las preferencias de los electores. De hecho, el candidato de la Coalición Por el Bien de Todos anticipó que haría una campaña a ras de tierra pues no contaba con los recursos suficientes para sostener una costosa promoción en medios.

En el proceso interno no compró “spots”. Pese a ello, se mantuvo arriba en las preferencias; sin embargo, hacia el mes de marzo, la intensa presencia mediática de Calderón y la magnificación de los errores de “El Peje”, cambiaron dramáticamente las tendencias obligando al ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México a modificar su estrategia: Si no entraba en la televisión las posibilidades de remontar la súbita ventaja blanquiazul eran muy bajas.

El resultado estuvo a la vista de todos: en cuanto “El Peje” acudió a la televisión concediendo entrevistas en las noticias o en programas de variedades, comprando “spots” para neutralizar la feroz “guerra sucia”, las preferencias volvieron a favorecerlo.

Es innegable esta influencia; vivimos una especie de dictadura televisiva que urge revisarse si es que realmente se desea fortalecer nuestra incipiente democracia.

De cualquier forma, existían pocas dudas de que “El Peje” ganaría el 2 de julio. A menos así lo evidenciaron las últimas encuestas y así lo indicaban las apuestas en el piso de remates de la bolsa político electoral.

Las novedades en Sonora

Lo más notable en la entidad era el riesgo que corría el PAN de perder bastiones emblemáticos. El Imparcial dio cuenta de una encuesta en la que ponía adelante al candidato tricolor a la Alcaldía de Hermosillo. Este resultado no dejaba de ser interesante considerando que la capital sonorense figura, junto con León, Guanajuato, entre las ciudades que en términos per cápita proporcionan la mayor votación para las fórmulas panistas. La tendencia se confirmó con el triunfo de PRI y hemos sido testigos de un verdadero terremoto político.

Independientemente del resultado del domingo, un aspecto notable en la actual contienda es que por fin la izquierda hermosillense cuenta con un candidato competitivo que ha podido aglutinar el voto progresista de la ciudad. Es seguro que la Coalición que apoya a Taddei obtendrá un número de sufragios que ayudará a sacar de la marginación a esa opción política.

*Profesor-investigador del Programa Estudios Económicos y Demográficos de El Colegio de Sonora, abraca@colson.edu.mx

Y el ganador es...

Álex Covarrubias Valdenebro*

Setenta millones de mexicanos fueron convocados a las urnas. Casi doce millones más que hace seis años, cuando después de siete largas décadas nuestro país pudo conocer lo que es la alternancia en el Gobierno. Quedaban atrás sexenios y sexenios en que no conocimos otra cosa que no fueran gobiernos priístas. O mejor dicho, que no se nos permitió conocer. Años y años, generaciones y generaciones de un priismo cínico, tan descarado y engañoso a la vez, que algo de sus rasgos quedó incrustado en la identidad nacional. De hecho aún queda. Habrán de pasar otras tantas generaciones para que en sacudidas y limpias sucesivas, ése nuestro talante logre sacárselo para siempre de sus entrañas.

En el 2000, el 64% de los electores nominales votaron por Presidente. Si hubieramos seguido la tendencia del 2003 hubieramos tenido que preocuparnos. Entonces la abstención subió al 58.3%, lo que quiere decir que menos de uno de cada dos mexicanos cumplió con su deber cívico. Pero la tendencia, esperemos, no será estrictamente de continuidad. Las elecciones para diputados como las del 2003, nunca logran captar el interés de las presidenciables como la que ahora vivimos. El fantasma del abstencionismo se diluyo.

Otra duda aún por despejar es la imparcialidad y eficiencia del IFE. Su pulcritud y lugar ganado a pulso del 97 al 2000, en los últimos años entró en polémica. No es lugar aquí para evaluar los argumentos a favor y en contra al respecto. Pero conviene subrayar que en la labor del IFE, consustancial a la honorabilidad de sus consejeros, estribará el que este proceso termine en puerto seguro. Es fácil de comprender. En todo encuentro de contendientes en disputa, la labor del árbitro deviene en crítica. En estos días futboleros lo comprobamos con facilidad. Cualquier cantidad de juegos se han visto opacados por los marcajes muy dudosos de sus árbitros. México mismo fue víctima de ellos en su partido contra Argentina, en donde de la forma más descarada el silbante suizo tomó todas las decisiones que pudo para favorecer a los pamperos. Es posible que sin su ayuda igual México hubiera perdido. Pero la imagen del juego, la honorabilidad de los organizadores y la de su árbitro quedan en duda y restan brillo a quienes conquistaron el triunfo. Hacemos votos porque éste no sea el recuento a formular para tasar al IFE al final del día.

Desde luego la gran duda e interés es quién ganó la elección. En este proceso se renuevan 628 sitios del Congreso, las gubernaturas del DF, Jalisco, Morelos y Guanajuato, más alguna cantidad de presidencias, delegaciones y diputaciones locales en entidades como Sonora y el mismo DF, ya hay ganadores, lo que se ha puesto en duda es el triunfador para la presidencia. Este bendito proceso ha costado al país 11 mil 892.1 millones de pesos. Una inmensa suma para un país plagado de pobres y desigualdades como el nuestro.

Algunos resultados son los esperados, por ejemplo que en el DF Marcelo Ebrard barrió en la elección, en tanto en Guanajuato Juan Manuel Oliva del PAN ha hecho lo propio. En Jalisco, donde se esperaba una contienda muy cerrada entre el panista González Márquez y el priista Arturo Zamora, terminó en una competencia claramente inclinada al primero.

Después de todo, con Felipe Calderón declarado presidente se estará ratificando el proceder más conservador de gran parte del electorado mexicano, y su primer tarea será demostrar que no será la continuación, a pie juntillas, de un presidente Fox. El otrora carismático líder del cambio que termina su mandato en medio del abucheo y el cansancio del respetable. Tanto como el suyo propio, ese cansancio que a Fox le sale por cada poro y que parece gritar a los cuatro vientos que ya no ve la hora en que pueda terminar. Terminar, pero terminar en la Presidencia para que pueda tomar de la mano a su Martita y llevársela allá tras lomita. Donde el monte se junta con las estrellas en su rancho de suspiros bucólicos.

*Profesor investigador del Programa de Relaciones Industriales de
El Colegio de Sonora, acova@colson.edu.mx

DOCUMENTOS

Aplicaciones terapéuticas de la Música De Mozart

IV Festival del Día Internacional de la Música 2006

Leticia T. Varela

Hace justamente 12 años se cruzó en mi camino por primera vez el nombre del doctor Alfred A. Tomatis, cuya teoría constituía el principal sustento de un libro titulado Escucho, luego existo, del alemán Joachim-Ernst Berendt y quedé fascinada con la propuesta. Por aquel tiempo dirigía la Escuela de Disciplinas Musicales y me acompañaba la licenciada Yolanda Carrillo como coordinadora de preescolares. Por nuestra experiencia y búsquedas continuas en el campo educativo, ambas comprendimos las implicaciones y el impacto de la teoría y el método Tomatis en la educación, la salud, el desarrollo de talentos y habilidades y el crecimiento humano. Empezamos pues a integrar los principios Tomatis a nuestros métodos de educación musical y, finalmente, decidimos abrir un Centro Tomatis en Hermosillo, afiliado a la Red Internacional Tomatis, con sede en París, Francia.

Desde diciembre de 2002, hemos aplicado en nuestro Centro el Método Tomatis, cuyo principal recurso es la música de Wolfgang Amadeus Mozart, filtrada a través del oído electrónico que desarrolló el doctor Tomatis. En el marco de esta celebración de los 250 años del natalicio de Mozart, es particularmente pertinente preguntarle al doctor Tomatis por qué eligió al genio musical de Salzburgo para fines terapéuticos y educativos.

Tomatis eligió precisamente a Mozart porque después de mucha experimentación, encontró que toda su música es perfectamente apta para la edificación de seres humanos con “mente sana en cuerpo sano” y es el único compositor aceptado de inmediato por gente de todas las culturas del mundo y por todos los temperamentos. Esto lo explica el doctor Tomatis en su libro titulado ¿Por qué Mozart?, publicado en Francia en 1991 y cuya versión en español está próxima a aparecer en México. De esta obra quiero compartir con ustedes algunos fragmentos. Dice el doctor Tomatis:

"Desde 1947 me dedico, como otorrinolaringólogo parisino, a tratar problemas de audición y de voz, puesto que ésta es mi especialidad. Por otra parte, siendo hijo de un cantante de ópera, he vivido desde mi nacimiento dentro del mundo del teatro, de la música, del canto y, en particular, del arte lírico. Para mí la música es mi segunda naturaleza. No puedo imaginar la vida sin compararla con un tema musical, o sin adornarla con un aria célebre italiana o con un canto alemán o francés."

Este otorrino-neurólogo-cantante fue un experimentador acucioso y un investigador incansable hasta el fin de sus días en diciembre de 2001. Sobre su búsqueda para elegir la música más adecuada a sus terapias él mismo testifica:

"Ciertamente he experimentado con todo lo que acústicamente puede ser registrado: ruidos, mensajes musicales clásicos o modernos, tradicionales o contemporáneos. Asimismo he intentado integrar las músicas procedentes de otros continentes, especialmente las del Extremo Oriente, de la India, de África. Los resultados relacionados con los efectos de la música sobre el cuerpo y la psique nunca han alcanzado, en el campo de la dinamización, lo que nos aporta Mozart. Esto no significa que haya renunciado a toda investigación, pues cada vez que llega a mis manos alguna pieza desconocida, la someto a experimentación.

Así pues, Mozart queda prácticamente solo en la contienda a lo largo de los programas aplicados al tratamiento de deficiencias de la escucha, del lenguaje oral o escrito, de la voz hablada o cantada. Su música forma parte, a mi juicio, de los universales. Ella actúa sobre todos en todas partes. Ya sea en Francia, en América, en Alemania, entre los Bantús, en Alaska o en el Amazonas, es Mozart quien aporta indiscutiblemente el puntaje más elevado en materia de reacciones positivas. Y nuestra preocupación en el terreno de la pedagogía y de la terapia, es avanzar de la manera más rápida y eficiente."

La explicación que ofrece el doctor Tomatis a este respecto se fundamenta, por un lado, en las funciones del oído, que de acuerdo a sus investigaciones son más que las tradicionalmente conocidas y aceptadas, y por otro lado, en las características particulares de la música mozartiana.

De acuerdo a los descubrimientos del doctor Tomatis, el oído, el sistema nervioso, el sistema óseo, el sistema muscular y las vísceras establecen sendos círculos cibernéticos imbricados en lo que él llama “la función de escucha”. Éstos son: el circuito oído-cuerpo, el circuito oído-voz y el circuito oído-cerebro. En otras palabras, el oído está presente en todas las actividades del cuerpo, de la mente y de la comunicación humana. En palabras del propio Tomatis:

"No podremos evocar los efectos de la música sobre el cuerpo humano sin profundizar en ciertos aspectos de tipo neurológico. Porque es el sistema nervioso el que recibe el mensaje musical y lo distribuye, de manera más o menos armoniosa, en el conjunto del cuerpo. No es menos evidente que el acceso más natural para efectuar estas operaciones es el oído."

Recordemos que el vestíbulo (canales semicirculares, utrículo y sáculo del oído interno)asegura la estática y la dinámica, así como los movimientos de las diferentes partes del cuerpo. De hecho, todos los músculos del cuerpo sin excepción dependen de su actividad reguladora. Aún más, por medio del juego de sus controles motores, este órgano aporta, a través de las posturas y principalmente por medio de la verticalidad, la mayor parte de los estímulos dirigidos al sistema nervioso, gracias a las contra reacciones antigravitacionales. En este caso, la gravedad solicita constantemente al cuerpo y le asegura además los medios para establecer un verdadero diálogo con el entorno. La consecuencia es que en la medida en que uno adquiere una excelente verticalidad, en esa medida se dinamiza. De igual manera, si se está en buena forma se obtiene una rectitud postural. Así es como se relacionan íntimamente el movimiento, la verticalidad y la carga cortical.

"…La cóclea (caracol o laberinto del oído interno), está encargada de descifrar los sonidos, de analizarlos y de distribuirlos para integrarlos, absorberlos, registrarlos y restituirlos si es necesario. La cóclea se utiliza evidentemente en la práctica musical. Pero para hacer esto debe estar bien colocada. Ello implica una postura que hemos denominado <<postura de escucha>>, la cual exige la verticalidad que permite asegurar la carga cortical. Es muy evidente que toda esta actividad es posible gracias a las ligas neurológicas que se establecen entre los órganos sensomotores, por un lado, los cuales regulan la posición del laberinto –de la cabeza y el cuello– y, por otro lado, el instrumento corporal, que se coloca según las normas que confirman a su vez las respuestas vestibulares."

La función que nos parece más impactante, aunque es también la más abandonada, es la que hace del oído el principal generador de la energía nerviosa. Él se comporta como una dinamo, y la mayor parte de la energía que requiere el cerebro viene justamente de la acción dinamogénica del aparato auditivo.

El sistema nervioso, apéndice del oído, interviene constantemente para regir los efectos de la música sobre el organismo humano.

Sin duda hay mucho que decir sobre las consecuencias de estos fenómenos, que desembocan directamente en el mundo de lo psicosomático.

Amar una música es, en realidad, poder entrar plenamente en armonía con ella. Es ser uno de los <<instrumentos>> estructurados fisiológicamente y modelados culturalmente para integrarla, para ejecutarla en sí mismo.

Así, amar a Chopin es vibrar con su expresión musical, como lo haría un instrumento afinado con las mismas resonancias, un laúd, por ejemplo. Las cuerdas entrarían entonces en vibración, reproduciendo a su vez un canto musical idéntico. Existen también momentos en los que esta misma música no determina ninguna vibración en nosotros.

Eso quiere decir que mostramos una falta de disposición. En uno y otro caso, se puede deducir que somos receptivos o no en función de nuestro humor.

Como se puede constatar aquí, el músico-compositor arrastra hacia su estado a todos los que están dispuestos a dejarse llevar… Entre el creador y su público existe un denominador común, una resonancia particular en la cual el ritmo tiene una gran importancia. Hablar de ritmo es introducir la noción de movimiento, tan específicamente sentido y aún más percibido en la avanzada cadencia del compás.

Sin ir hasta los ritmos que animan a la multitud de manera irresistible, tales como las marchas militares, podemos decir que toda expresión sonora que se vuelve musical marca un suceso en el tiempo. Ella nos lleva a adoptar los mismos movimientos del músico cuando le llegó la inspiración.

"…Querámoslo o no, la música brota de un sistema nervioso en dirección a otro sistema nervioso. El primero es emisor mientras que el segundo se comporta como receptor. Por estas razones, me parece oportuno introducir aquí una dimensión desacostumbrada concerniente a Mozart : el instrumento que él dominó mejor, como ningún otro y con más conocimiento y fineza de espíritu, fue, como ya lo hemos precisado, el cuerpo humano.

Todo lo que existe en este universo no es sino durante un tiempo, el de su paso. Como la estrella que se prende, brilla y se apaga, todo nace, existe y se desvanece. La eternidad, dentro de su inmovilismo aparente, ve el tiempo medido y contado en función del desfile sideral de un cosmos que vive en cada uno de los elementos que lo componen y en función de la ampliación de su propia respiración. ¿No es acompasada ésta por las pulsaciones de aquello que vive en los diferentes planos? Resulta entonces una infinidad de ritmos que responden a cada una de las etapas de la creación, definida ella misma por una multitud de estados, que son otras tantas <<marcas temporales>> que se inscriben en la infinitud de la eternidad. El tiempo define el curso existencial. Mide un espacio en función de ritmos, en función de periodos, si se prefiere. Estos ritmos y estos periodos pueden ser fundamentalmente materiales, o bien, esencialmente orgánicos. Pero, en este sentido, todo es música.

Todo es música para quien sabe percibir estas cadencias, discernir las combinaciones, descubrir los ritmos vitales en su multiplicidad y transcribirlo de tal manera que se vuelvan accesibles… No conozco otro que Mozart para alcanzar este plano o, más exactamente, para no abandonarlo jamás.

Efectivamente, Mozart fue sensibilizado desde el principio para vibrar con todas las modulaciones que jalonan el paso del tiempo y que no son en realidad sino las primicias de la música misma, aquella que canta en todos los seres y se exterioriza en una dinámica armoniosa.

Mozart ha tocado el cuerpo humano como nadie ha podido hacerlo jamás. Más que una marcha, más que una danza, él nos transporta a las volutas de los movimientos del alma, mucho más ligeros, más sutiles y más profundos. Con toques numerosos, delicados, sostenidos, él hace vibrar libremente en cada ser humano su propio canto. En él, todos se reúnen. Todos se revelan a sí mismos en su cercanía. En su presencia, todos olvidan por un instante las obligaciones, los afanes cotidianos y se dedican a ser. Todos vibran entonces al unísono de sus vibraciones fundamentales, en torno a las que se construye cada individuo en busca de su devenir.

Un fragmento de música emanada de Mozart es como el frotamiento del arco que hace cantar la cuerda, como el golpe que hace sonar al gong. Él pone en resonancia el potencial de aquél que lo escucha. Él desencadena en el auditor la onda que se extiende sobre su piano corporal, así como la piedra agita el agua al golpear su superficie.

Con Mozart, del mismo modo que cada material libera sus propias frecuencias, cada hombre encuentra en sí los acentos profundos de su alma.

Pido disculpas por insistir, pero repito que, desde hace unos cuarenta años, utilizamos ciertas piezas de Mozart y las proponemos varios cientos de veces al día en los centros de nuestra red internacional.

A todo lo largo de este proceso clínico y experimental, escogí selectivamente a un compositor y sólo a él: Mozart. Pienso que el no iniciado espera esta conclusión de la misma manera que el más experimentado. Si es verdad que este niño dotado, superdotado, fue considerado a veces un objeto de salón suscitando la curiosidad, si es verdad que para algunos no fue otra cosa que un divertimiento, no es menos verdad que sigue siendo un ser excepcional. Lo seguiría siendo aun sin instrumento. Por destilación pura y simple de la música que lo habitaba, él transformaba todo lo que le rodeaba, gracias a la presencia inefable de su mensaje celeste. Es un poco de este estado lo que él nos transmite, lo que logra insuflar en nosotros.

El auditor, quienquiera que sea, se convierte en el violín de los conciertos o en el piano de las sonatas. O mejor aún, es el violín o el piano tocando solo, como la evidencia, como actuando por sí mismo. No hay necesidad de prepararse para ello. Con él se comienza y se toca con una maestría que nos eleva hasta las cimas que sólo él puede alcanzar. También con él, cada uno de nosotros se lanza al interior del cosmos a descubrir su propio curso orbital. Con él, nos encontramos en <<ingravidez>>. Él nos pone literalmente en un estado de levitación, de transporte, más allá del acá, del abajo. Allá donde él sabía y podía entregarse cada vez que se ofrecía la ocasión.

¿Pero podemos suponer que él ha tenido a bien descender, de tiempo en tiempo, de este templo de felicidad? Por supuesto y por suerte para la humanidad entera. Él no hubiera podido ver el cielo si hubiera permanecido siempre ahí. Gracias a Dios, los problemas existenciales lo sustrajeron de este edén. Pero la inmensa e irresistible atracción que ejercía este universo sonoro sobre él, lo hacía regresar con tal fuerza que deseaba llevarnos consigo. Y así quedó convertido para siempre en un imán de hombres, y su música no sabrá envejecer nunca. Ella pertenece a todos los tiempos, a todos los momentos, con ciertas marcas estampadas de una época, pero sobre todo joven. Ella es el ritmo de un corazón que late como el de un niño, y esto mismo será Mozart hasta el extremo.

Él será un joven permanente, nunca un viejo. Él nunca supo sumergirse en la edad adulta. Él permanece como aquel corazón, como aquel tempo de joven vibrante en el cadencioso ritmo de sus volutas espaciales.

Este es el milagro Mozart: poner al ser humano en unísono con la armonía universal. Justamente ahí, sin error ni falla. Sin anomalías. Mozart supo encontrar, o más exactamente, supo observar este feliz equilibrio que hace que el cosmos cante y que el hombre le responda estructurándose molecularmente. Estos son los ritmos fundamentales que Mozart ha sabido explotar; son los ritmos de base, de los que en ningún momento se apartará bajo pretexto de innovación.

Innovar es lo que hace sin cesar. Sin remisión. Él desborda en novedades, en divertimentos, ahorrándonos los trazos fáciles. Su composición es siempre de alto nivel, aparentemente simple aun dentro de su complejidad. Él se conserva eminentemente humano, aun cuando se sumerge en el cosmos. De cara a esta dialéctica fascinante introducida en los misterios del silencio, él sabe percibir, oír, escuchar, descifrar y codificar para nuestros oídos el canto del universo. Él llega a sostener permanentemente esta poderosa conjunción, no importa cuáles sean las circunstancias de la vida.
Gracias a él, nosotros somos Mozart cuando lo escuchamos. He ahí su rol fabuloso, su generosidad sin límites. Él nos pone en un estado de fusión con el creador, semejante al que él siempre conoció, tal como debió ser cuando componía, cuando era inspirado. Y su inspiración fue de una abundancia raramente igualada. Su vida era estar en comunicación, preferiría decir <<en comunión>> . Pues se trata de una comunión que se da en la circunstancia, de una fusión con lo divino, de una efusión de éste último a través de él.

¿Qué podemos pensar ante semejante <<fenómeno>>? ¡Porque es evidente que de eso se trata! Mozart no es un gigante, no podemos decir que es un titán como Beethoven. Tampoco es uno de los grandes que han enriquecido con su genio el fresco musical de la historia. Él es la transfiguración de la música. En cierta forma, él es inexpresable, porque no existen siquiera palabras para definirlo. Y si lo intentamos, se nos pierde. Será necesario aprehender su ser en toda su sustancia para descubrirlo en la plenitud de su producción.

Es una manifestación de la vida que se expresa en él, tanto por la alegría de actuar, como por la de entregarse a los juegos de niños y de adultos. A él lo mueve una irresistible pasión. Con una impresionante resistencia, él viaja por el mundo, aprendiendo el idioma de los diferentes países en donde se detiene, hasta llegar a desentrañar su musicalidad.

La música, su don mayor, es, me atrevo a decirlo, un agregado. Un milagroso complemento. Ella resplandece como una fuente viva, chispeante, inextinguible. Ella viene de un lugar desconocido, inaccesible. Ella se filtra en Mozart y lo obliga a componer sin descanso. A tal punto que los episodios de su biografía parecen ser epifenómenos injertados en su actividad musical. Mozart vive al ritmo de su creatividad.

Él no fue una anomalía. Es el mundo actual el que se muestra anormal y permanece perdidamente mediocre, impedido para dejar que los Mozarts se abran en su presencia. Así como Einstein, Wolfgang supo que esta generosidad indecible que le ofrecía el universo con toda naturalidad como lo hace con todos los hombres debía ser solicitada, conservada, explotada, puesta en obra sin cesar a lo largo de la vida.

Ser Mozart es haber aceptado ser Mozart hasta el fin. No un fenómeno transitorio, no un fuego fatuo. Es estar consciente de haber recibido un don que crece y muere, que se fortifica y se desarrolla hasta su fase terminal, hasta el momento de la muerte –el verdadero nacimiento–, para poder cantar él mismo su Requiem.

EVENTOS

Seminario “Cambios en el mundo del trabajo y la salud de las mujeres: Una revisión desde América Latina”


El pasado 19 de junio, se realizó en El Colegio de México el seminario “Cambios en el mundo del trabajo y la salud de las mujeres: Una revisión desde América Latina” presentado por las doctoras Jane R. Rubin Kurtzman y Catalina A. Denman, autoras del avance de investigación del mismo nombre. Las doctoras Ivonne Szasz de la institución sede y Gail R. Mummert de El Colegio de Michoacán, presentaron sus comentarios al trabajo y posteriormente se realizó una productiva discusión entre las autoras y académicas de varias instituciones de la ciudad de México. Este evento fue coorganizado por El Colegio de Sonora y El Colegio de México.

El Congreso Internacional de Americanistas, 2006

Del 17 al 21 de julio del presente se llevará a cabo en Sevilla, España, el 52° Congreso Internacional de Americanistas, actividad científica de muy amplia tradición pues se ha celebrado ininterrumpidamente desde 1875, año en que se celebró el primer congreso en la ciudad de Nancy, convocado, entonces por la Société Américaine de France.

De El Colegio de Sonora, por parte del Programa de Historia Regional, participarán los doctores Ignacio Almada Bay y María Del Valle Borrero Silva, de Relaciones Industriales las doctoras Mercedes Zúñiga Elizalde y Gabriela Grijalva; de Estudios Urbanos y Ambientales la doctora Cristina Martínez y de Estudios Económicos y Demográficos la doctora Blanca Lara.

La dinámica del evento será a través de mesas de trabajo temáticas durante la mañana y durante la tarde se dictarán conferencias magistrales por parte de destacados americanistas de todo el mundo.

Durante las diez primeras versiones del Congreso, la sede se encontró en Europa, siendo México, en 1895, la primera sede americana. Desde entonces se procura alternar el lugar de celebración no sólo en cuanto a los países sino también a los continentes, de manera que a un congreso celebrado en Europa siga uno en América.

En su evolución, poco a poco se fueron ampliando los temas de estudio, hasta llegar a reunir especialistas de las diversas disciplinas del americanismo: antropología, arqueología, arte, derecho, economía, educación, filosofía, geografía, historia, lingüística, literatura, sociología, urbanismo, etcétera, incluyendo también disciplinas tradicionalmente vinculadas al área científico-tecnológica.

En la actualidad, los Congresos Internacionales de Americanistas (generalmente conocidos como ICA, por sus siglas en inglés) se celebran con una periodicidad trienal y siempre se caracterizan por su enorme magnitud en cuanto a cantidad de participantes y por la variedad de actividades científicas y culturales desarrolladas en torno a simposios, mesas redondas, conferencias, reuniones de grupos de trabajo y de asociaciones y organizaciones internacionales asociadas al americanismo.

Investigador colsense, año sabático en UAM-Azcapotzalco

A partir del 15 de junio, el maestro Gerardo Cornejo Murrieta, Profesor-Investigador Emérito de El Colegio de Sonora, tomará su año sabático. El maestro Cornejo fue invitado por el Departamento de Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco para hacer una estancia por seis meses en dicha institución.

En esta universidad desarrollará distintas actividades académicas, de difusión y compartirá su experiencia y conocimientos con los estudiantes y maestros.

Egresados del Colson, próximos doctorantes

Dos egresados de la Maestría en Ciencias Sociales de El Colegio de Sonora fueron aceptados en programas de doctorado y están próximos a iniciar sus cursos.

Ária Devónica Tánori Piña fue aceptada para ingresar al doctorado en Estudios Organizacionales de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa. Ária es egresada de la Especialidad de Relaciones Industriales de la X Generación de Maestría en Ciencias Sociales de El Colegio de Sonora, actualmente labora como asistente de investigación en nuestra institución.

José Eduardo Calvario Parra fue aceptado en el Doctorado en Sociología de El Colegio de México. Eduardo es egresado de la IX Generación de la Maestría de El Colegio. Actualmente es profesor dela Universidad de Sonora.

CONVOCATORIAS

La revista región y sociedad convoca a los (las) investigadores (as) de las ciencias sociales y las humanidades a enviar artículos para ser publicados en la sección temática a partir del número 35 (enero-abril, 2006), hasta integrar los tres números respectivos. Los artículos deberán inscribirse en los campos temáticos de esta convocatoria y sujetarse a lo establecido en las “Instrucciones para los autores”.

Para mayor información consultar Convocatoria

VIII Seminario Nacional
de Teoría de la Arquitectura

El Colegio de Sonora,
la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad de Sonora, la Universidad Autónoma de Sinaloa, el Instituto Tecnológico Superior de Cajeme, la Universidad del Noroeste y el Seminario de Teoría de la Arquitectura

CONVOCAN AL

VIII Seminario Nacional
de Teoría de la Arquitectura


Tema: “Arquitecturas de la globalización”

Se realizará los días 28 y 29 de septiembre de 2006, en el Centro de las Artes de la Unison, Hermosillo, Sonora.

Para registro y envío de ponencias, así como toda consulta, dirigirse a Brisa Violeta Carrasco Gallegos, e-mail: brisa@biciverde.org

Consultar Convocatoria

NOVEDADES EDITORIALES

El Colegio de Sonora

región y sociedad

Publicación cuatrimestral, Vol. XVIII, no. 35, enero-abril de 2006, El Colegio de Sonora.

Precio: $80.00
www.colson.edu.mx

El Colegio de México

Población, ciudad y medio ambiente en el México

Autor: José Luis Lezama

Centro de Estudios Demográficos y Desarrollo Urbano, 1ª. Edición, 2006.

Precio: $ 280.00
www.colmex.mx

El Colegio de la Frontera Norte

Los efectos de El niño en Tijuana, 1997-1998

Autor: Alain Winckell, Michel Le Page, Rafael Vela México, El Colef/IRD 2006.

Precio: $ 150.00
www.colef.mx

Instituto de Ecología

Sobre biodiversidad biológica:
el significado de las biodiversidades alfa, beta, gamma

Editores: Gonzalo Halffter, Jorge Soberón, Patricia Koleff y Anotonio Melic (Eds)

2006, Sociedad Entomológica Aragonesa, Comisión nacional para el conocimiento y uso de la biodiversidad, Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y Diversitas-México.

www.ecologia.edu.mx

CIESAS

El registro agrario público de la propiedad social en México

Autores: Joaquín Contreras Cantú y
Eduardo Castellanos Hernández

CIESAS-RAN, 2000

Precio: $ 200.00
www.ciesas.edu.mx

La Conversada

El Colegio de Sonora
lo invita a escuchar el programa “La Conversada”, sábado a las 18:30 hrs. por Radio Sonora XHHB 94.7 FM.

Próximo programa:
Sábado 8 de julio de 2006, entrevista a la M. C. Rubén Carreón Diazconti (Egresado de la Maestría en Ciencias Sociales de El Colegio de Sonora, con Especialidad en Salud) Tema: “Adictos a la Heroína”.

Radio Sonora en línea

Lo invitamos a leer "Fuera de Ruta"

“Fuera de Ruta”, un nuevo espacio periodístico semanal de El Colegio de Sonora en la prensa local, cuyo fin es difundir reflexiones sobre la problemática actual y vincular así a la institución con la comunidad. Las responsables de este espacio son las profesoras- investigadoras, maestras Lorenia Velázquez Contreras y Liz Ileana Rodríguez del Programa Estudios Económicos y Demográficos, la doctora Patricia Aranda Gallegos del Programa Salud y Sociedad, la doctora Zulema Trejo Contreras del Programa Historia Regional y la doctora Gloria Ciria Valdez del Programa Estudios Urbanos y Ambientales.

Los invitamos a que lean “Fuera de Ruta”, los sábados en la sección “Expresión” de Expreso.

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